El abanico que nació de la riada

La Diputació de València compra 200 abanicos artesanales para apoyar al gremio de abaniqueros tras los daños sufridos por la riada del 29 de octubre

El arte centenario del abanico, emblema de Aldaia y orgullo de la artesanía valenciana, ha cobrado un nuevo significado tras la devastadora DANA del pasado 29 de octubre. Nueve meses después de la barrancada que arrasó talleres y almacenes, la Diputació de València ha querido contribuir a la recuperación del sector con un gesto tan simbólico como efectivo: la compra de 200 abanicos a Ferran Abanicos, una de las empresas afectadas y miembro destacado del Gremio de Maestros Abaniqueros.

“Sobre todo hemos tenido daños en la materia prima que teníamos preparada para toda la temporada; una pérdida que incluso nos ha obligado a anular algún pedido”, explica el artesano Fernando Folgado, quien junto a Cristina Murciano ha sido el artífice de un diseño que ya se ha convertido en símbolo de la resistencia y la gratitud.

Un diseño con memoria: el puente de Paiporta y la solidaridad hecha abanico

Pocos días después de la riada, Folgado quiso canalizar el agradecimiento por la ayuda recibida a través de su oficio. Como vecino de Picanya y trabajador en Aldaia, ambos municipios duramente castigados, concibió un abanico en cuya decoración destaca el puente de la solidaridad de Paiporta y las siluetas de quienes, sin descanso, cruzaban cada día para ayudar.

“Cuando lo sacamos en la tienda, la gente se emociona”, relata emocionada Cristina Murciano, testigo del efecto que este objeto cargado de significado provoca en quienes vivieron el desastre o participaron en la reconstrucción. Los abanicos adquiridos por la Diputación se emplearán como obsequios institucionales, elevando su valor de recuerdo emotivo a símbolo colectivo.

Una compra con mensaje: apoyo institucional y homenaje a la ciudadanía

“Queremos aportar nuestro granito de arena a la recuperación del sector, al tiempo que hacemos un homenaje a todas las personas que estuvieron al pie del cañón los días posteriores a la dana”, ha señalado Natàlia Enguix, vicepresidenta primera de la Diputació, durante el acto de entrega de los abanicos. Para Enguix, este gesto forma parte de una estrategia más amplia de apoyo a la reconstrucción del tejido económico y social de los pueblos afectados.

Desde el área de Promoción Económica se trabaja también en la puesta en marcha de bonos comercio, una iniciativa destinada a reactivar el día a día de los establecimientos locales. “Han pasado nueve meses y queda mucho por hacer; hay que impulsar esa reconstrucción que muchas veces no se ve, pero que hay que llevar a cabo para que los comercios vuelvan a la normalidad”, ha subrayado la vicepresidenta, reafirmando el compromiso institucional con la recuperación total del territorio.

Aldaia, cuna del abanico en Europa

La tradición abaniquera de Aldaia no es nueva. Sus raíces se remontan a la Edad Media, y en la actualidad este municipio valenciano produce más del 80% de los abanicos de toda España. Pintores, telares y montadores forman un clúster artesanal único en Europa, que ahora vuelve a demostrar que también sabe abrirse paso frente a las adversidades. Los 200 abanicos adquiridos por la Diputación no son solo productos artesanales: son memoria, emoción y resistencia en cada varilla.

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