El embalse de El Arquillo en Teruel roza el 100% y continúa desembalsando
La situación hidrológica tiende a la normalidad en la cuenca del Júcar, aunque algunos puntos siguen en observación tras el episodio de precipitaciones.
La
Confederación Hidrográfica del Júcar ha informado de que, tras varios días
consecutivos de lluvias, la situación hidrológica en la cuenca evoluciona de
forma favorable y los caudales presentan una clara tendencia descendente. En la
cabecera del Turia, el embalse de El Arquillo se encuentra actualmente al 94%
de su capacidad y mantiene un desembalse controlado de 10 metros cúbicos por
segundo para asumir las entradas con garantías. El agua liberada continúa su
recorrido aguas abajo hasta el embalse de Benagéber.
En el río
Júcar, a su paso por Cuenca, los caudales siguen siendo “inusuales”, aunque ya
en descenso. El pasado jueves se alcanzaron puntas cercanas a los 300 m³/s,
mientras que en la jornada actual el caudal se sitúa en torno a los 70 m³/s.
Aguas arriba,
la estación de aforos de Molino de Juan Romero también refleja una reducción
progresiva del caudal, lo que repercute directamente en La Toba. Las entradas
al embalse se han reducido de forma notable y las salidas, que llegaron a picos
de 144 m³/s, rondan ahora los 10 m³/s.
Todo el
volumen de agua que desciende por el Júcar se está almacenando en el embalse de
Alarcón, que continúa recibiendo importantes aportaciones. Las entradas se
sitúan todavía en torno a los 100 m³/s y, en la última semana, las reservas han
aumentado aproximadamente en 80 hectómetros cúbicos.
En la
cabecera del Cabriel, los caudales también mantienen una tendencia descendente
y la situación es de normalidad en todos los tramos. Las entradas al embalse de
Contreras se sitúan alrededor de los 40 m³/s y la presa desembalsa de forma
controlada unos 15 m³/s para cumplir con el resguardo estacional.
En la
provincia de Albacete, la situación continúa bajo observación. El caudal del
río Jardín permanece por encima del umbral rojo, aunque se prevé que en las
próximas horas descienda por debajo de los 7 m³/s y pase a nivel naranja. En
Balazote, la evolución tiende a estabilizarse.
Por su parte,
los caudales que llegan al canal de María Cristina, en la ciudad de Albacete,
ya se encuentran dentro de la normalidad. Actualmente no se deriva agua hacia
la conducción Tajo-Segura y se está revisando el estado de la zona de
laminación de La Lobera.
Desde la Confederación Hidrográfica del Júcar se continúa
monitorizando la evolución de la cuenca en tiempo real a través del sistema
automático de información hidrológica.






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