Valencia le declara la guerra total a los gorrillas
La Policía Local intensifica los controles contra los aparcacoches ilegales y sanciona 276 infracciones graves en la primera semana de campaña.
El
Policía Local de València ha puesto en
marcha una campaña específica para atajar la actividad de los conocidos como
gorrillas en distintos puntos de la ciudad. La iniciativa, que comenzó a
principios de mes y finalizará este domingo 15 de febrero, contempla
actuaciones intensivas en las zonas donde se concentra este tipo de práctica.
Entre el 2 y el 9 de febrero, los agentes han interpuesto 276 denuncias por infracción grave a aparcacoches
ilegales. Durante los controles, los policías identifican a las personas que
realizan esta actividad y, si se acredita su actuación, proceden a sancionarlas
conforme a la normativa municipal.
La comisaría de Campanar ha sido la que más sanciones ha
tramitado, con 52 denuncias,
seguida de Russafa con 43,
mientras que la USAP ha registrado 55 denuncias.
Cada comisaría de proximidad ha centrado la actuación en los puntos con mayor
presencia de gorrillas para optimizar los recursos y reforzar el control.
Infracción grave según la
Ordenanza de Movilidad
Las denuncias se fundamentan en el
artículo 124 de la Ordenanza de Movilidad del Ayuntamiento de
València, que considera infracción grave la ordenación del
estacionamiento, la reserva de espacio y los cortes de circulación efectuados
por particulares sin autorización expresa.
El concejal de Policía Local, Jesús Carbonell, ha explicado que el
objetivo de la campaña es “perseguir
esta práctica ilegal en las calles de la ciudad y prevenir la delincuencia que
en ocasiones se asocia a esta actividad y que preocupa a los vecinos”.
Parte del plan municipal de
seguridad
Carbonell ha señalado que este
tipo de campañas se desarrollarán a lo largo del año dentro del plan municipal
para atajar la actividad de los aparcacoches ilegales y reforzar la seguridad
ciudadana.
Según el edil, el nuevo equipo de
gobierno encabezado por la alcaldesa María
José Catalá ya ha comenzado a ver resultados en la reducción de
determinados delitos que más preocupan a la ciudadanía, como robos en comercios
y domicilios, así como hurtos.
Con
esta ofensiva, el Ayuntamiento pretende reforzar la
presencia policial en la vía pública y combatir prácticas consideradas ilegales,
en un contexto en el que la seguridad y la convivencia se sitúan entre las
prioridades del consistorio.






Comentarios
Publicar un comentario