La Fe desarrolla una técnica capaz de detectar bacterias en heridas antes de que aparezcan signos de infección

Un estudio liderado por profesionales de Enfermería del Instituto de Investigación Sanitaria La Fe de València demuestra que la imagen por fluorescencia permite identificar una elevada carga bacteriana en heridas de difícil cicatrización. La tecnología ha alcanzado una sensibilidad del 90,9 % y una precisión diagnóstica del 85 %.

Un equipo de investigadores del Instituto de Investigación Sanitaria La Fe (IIS La Fe) ha demostrado la utilidad de una tecnología no invasiva que permite detectar bacterias en heridas crónicas incluso cuando todavía no presentan signos evidentes de infección.

El estudio, liderado por profesionales de Enfermería del Grupo de Investigación en Dermatología y Regeneración Tisular y desarrollado en colaboración con el Servicio de Dermatología del Hospital Universitario y Politécnico La Fe de València, ha sido publicado en la revista científica Journal of Wound Management.

La investigación se ha centrado en pacientes con heridas de más de seis semanas de evolución que no mostraban manifestaciones clínicas claras de infección.

Para su evaluación, los investigadores utilizaron un dispositivo portátil de imagen por fluorescencia, capaz de visualizar señales asociadas a la presencia de determinadas bacterias directamente sobre la herida y obtener información durante la propia consulta.

Posteriormente, los resultados se compararon con los cultivos microbiológicos convencionales.

Una herramienta para mejorar el tratamiento de las heridas crónicas

Los resultados muestran que esta tecnología alcanzó una sensibilidad del 90,9 % y una precisión diagnóstica global del 85 % para identificar una carga bacteriana clínicamente significativa.

La técnica permite detectar señales que pueden pasar inadvertidas durante una exploración convencional, especialmente en heridas que no presentan los síntomas habituales de infección.

Esta información puede ayudar a los profesionales sanitarios a seleccionar las zonas más adecuadas para tomar muestras microbiológicas, preparar el lecho de la herida y planificar tratamientos locales más ajustados a las necesidades de cada paciente.

Además, podría contribuir a mejorar el uso de los tratamientos antimicrobianos y evitar intervenciones innecesarias.

No obstante, los investigadores subrayan que la fluorescencia no sustituye la valoración clínica ni los cultivos microbiológicos cuando estos resulten necesarios, sino que constituye una herramienta complementaria para apoyar las decisiones sanitarias.

El estudio también destaca el papel de los profesionales de Enfermería en la investigación científica y la importancia de la colaboración entre Enfermería y Medicina para desarrollar nuevas soluciones frente a problemas complejos como las heridas crónicas.

Los resultados abren nuevas posibilidades para mejorar la evaluación y el seguimiento de las heridas de difícil cicatrización mediante una tecnología que proporciona información microbiológica de forma inmediata y sin procedimientos invasivos.

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