La Generalitat pide que Europa reconozca la singularidad hídrica de la Comunidad Valenciana

El conseller Miguel Barrachina defiende ante las instituciones europeas que la singularidad hídrica de la Comunitat Valenciana sea tenida en cuenta en la futura Política Agraria Común, la planificación del agua y los fondos destinados a la adaptación al cambio climático.

El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha defendido en Bruselas la necesidad de que el regadío de la Comunitat Valenciana cuente con un reconocimiento específico dentro de las futuras políticas europeas relacionadas con el agua, la agricultura y la adaptación al cambio climático.

La reivindicación se ha producido durante una intensa agenda institucional desarrollada junto a la Federación de Comunidades de Regantes de la Comunitat Valenciana (FECOREVA), en la que se han mantenido reuniones con representantes del Comité Europeo de las Regiones, de la Representación Permanente de España ante la Unión Europea y con responsables de la Comisión Europea especializados en gestión sostenible del agua y sostenibilidad agraria.

Durante estos encuentros, Barrachina ha defendido que las políticas comunitarias deben contemplar la realidad específica del arco mediterráneo, caracterizada por la escasez estructural de recursos hídricos, la irregularidad de las precipitaciones y una creciente frecuencia de episodios extremos, tanto de sequías prolongadas como de lluvias torrenciales.

Una planificación adaptada al Mediterráneo

El conseller ha insistido en que la gestión del agua en el Mediterráneo no puede abordarse con los mismos criterios que en regiones europeas con abundantes recursos hídricos, ya que las necesidades y condiciones climáticas son muy diferentes.

En este sentido, ha señalado que infraestructuras como embalses, sistemas de reutilización de aguas regeneradas, modernización de regadíos, almacenamiento y gestión colectiva del agua constituyen herramientas esenciales para garantizar el abastecimiento, proteger a la población y asegurar la producción de alimentos.

Barrachina también ha defendido que el próximo ciclo europeo de planificación hidrológica, correspondiente al periodo 2027-2033, debe apostar por políticas basadas no solo en restricciones, sino también en inversiones, digitalización, reutilización del agua y nuevas infraestructuras hidráulicas que permitan mejorar la resiliencia frente al cambio climático.

Más de 44 millones invertidos y nuevas actuaciones previstas

El responsable autonómico ha destacado el esfuerzo inversor realizado por la Generalitat en materia de agua y regadíos. Durante 2025 se destinaron 44,7 millones de euros entre inversiones directas y ayudas a comunidades de regantes, financiadas a través de diferentes programas como el Programa de Desarrollo Rural, las ayudas para el Uso Racional del Agua, fondos europeos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, actuaciones en la Acequia Real del Júcar y ayudas para reparar los daños ocasionados por la DANA de 2024.

Además, el presupuesto de 2026 contempla una inversión de 68,8 millones de euros en materia hídrica, con un incremento del 12 % en inversiones destinadas al regadío y un aumento del 626 % en actuaciones de encauzamiento y prevención de inundaciones, que superarán conjuntamente los 28 millones de euros. A ello se suma un incremento del 500 % en las ayudas para la rehabilitación y mejora de la seguridad de las balsas de riego.

El conseller también ha recordado que la Comunitat Valenciana mantiene el liderazgo nacional en reutilización de aguas depuradas gracias a una inversión superior a 665 millones de euros durante los últimos cuatro años, reutilizando más de la mitad del agua regenerada de toda España.

Barrachina ha concluido defendiendo que la planificación europea debe compatibilizar la protección ambiental con la seguridad hídrica y la competitividad del sector agrario. En este sentido, ha recordado que cerca del 80 % del regadío valenciano ya está modernizado y ha reclamado que Europa apoye a los territorios que han apostado por una gestión eficiente del agua, subrayando que "sin agua no hay agricultura, sin agricultura no hay seguridad alimentaria y sin seguridad alimentaria Europa es más débil".

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