Ford y Geely sellan una alianza histórica que asegura el futuro de Almussafes

La planta valenciana fabricará cinco nuevos modelos gracias a una empresa conjunta entre Ford y Geely. El acuerdo supone un giro estratégico para la factoría de Almussafes, garantiza su continuidad a largo plazo y sitúa a la Comunitat Valenciana en el centro de la nueva industria europea de vehículos electrificados.

La fábrica de Ford en Almussafes (Valencia) afronta la mayor transformación de las últimas décadas tras el acuerdo alcanzado entre el fabricante estadounidense y el grupo chino Geely, una alianza industrial que permitirá fabricar cinco nuevos modelos en la planta valenciana y garantizar su actividad durante los próximos años. El anuncio, considerado uno de los más importantes para la automoción española desde la llegada de Ford en 1976, pone fin a la incertidumbre que rodeaba el futuro de la factoría tras la desaparición de varios modelos y su dependencia casi exclusiva del Ford Kuga.

La operación se articulará mediante la creación de una empresa conjunta que comenzará a operar previsiblemente en 2027, una vez reciba las autorizaciones regulatorias correspondientes. Ford controlará el 66 % del capital, mientras que Geely tendrá el 34 %, manteniendo la multinacional estadounidense el liderazgo industrial de la planta.

Cinco nuevos vehículos y una fábrica que vuelve a mirar al futuro

El acuerdo permitirá que Almussafes pase de fabricar prácticamente un único modelo a convertirse en una de las plantas más diversificadas de Europa.

La planificación anunciada contempla la producción de:

  • Ford Kuga, que continuará fabricándose.
  • Ford Bronco para el mercado europeo.
  • Un nuevo crossover multienergía desarrollado conjuntamente por Ford y Geely.
  • Dos SUV de Geely, uno de ellos completamente eléctrico y otro pendiente de anunciar oficialmente.

La producción de los nuevos vehículos comenzará de forma progresiva durante 2028, una vez adaptadas las instalaciones.

Uno de los aspectos más relevantes es que la planta, que actualmente trabaja muy por debajo de su capacidad instalada, volverá a incrementar notablemente su volumen de producción. Almussafes fue diseñada para fabricar hasta 450.000 vehículos al año, pero en los últimos tiempos apenas utilizaba una pequeña parte de esa capacidad.

Un balón de oxígeno para el empleo valenciano

La noticia supone un enorme alivio para los más de 4.200 trabajadores de Ford Almussafes.

Durante los últimos años la planta había sufrido numerosos expedientes de regulación, prejubilaciones y ajustes derivados del final de producción de modelos como el Mondeo, Galaxy, S-Max o Transit Connect.

Con esta alianza, Ford ha confirmado que la plantilla actual pasará a integrarse en la nueva sociedad y que el incremento de producción obligará incluso a ampliar el empleo conforme entren en fabricación los nuevos vehículos. Además, la compañía ha indicado que el crecimiento se realizará priorizando a los trabajadores actuales y respetando las condiciones laborales existentes.

Para una comarca como la Ribera Baixa, donde Ford constituye el principal motor económico, la repercusión es enorme.

Qué significa realmente este acuerdo para Valencia

Más allá de la propia fábrica, la alianza tiene consecuencias que afectan a toda la economía valenciana.

Ford arrastra una extensa red de proveedores repartidos por toda la Comunitat Valenciana. Decenas de empresas de componentes, logística, transporte, ingeniería, mantenimiento, automatización industrial y servicios dependen directa o indirectamente de la actividad de Almussafes.

La llegada de cinco nuevos modelos permitirá recuperar carga de trabajo para buena parte de esta industria auxiliar, favoreciendo nuevas inversiones, contratación de personal y estabilidad para miles de empleos indirectos.

Además, el acuerdo consolida a la Comunitat Valenciana como uno de los grandes polos europeos de fabricación de vehículos electrificados, reforzando el atractivo del territorio para futuras inversiones industriales.

Una alianza estratégica entre Occidente y China

El acuerdo también tiene una importante dimensión internacional.

Ford llevaba tiempo buscando fórmulas para reducir costes en Europa y aprovechar mejor la capacidad de Almussafes.

Por su parte, Geely necesitaba una base industrial dentro de la Unión Europea para fabricar vehículos localmente, reducir costes logísticos y minimizar el impacto de los aranceles europeos sobre los automóviles eléctricos importados desde China.

La solución ha sido crear una empresa conjunta en Valencia, desde donde Geely podrá fabricar vehículos para el mercado europeo mientras Ford comparte inversiones y acelera el desarrollo de nuevos modelos electrificados.

Geely es actualmente uno de los gigantes mundiales del automóvil. Además de su propia marca, controla compañías como Volvo Cars, Polestar, Lotus, Lynk & Co, Zeekr y participa en Mercedes-Benz, lo que convierte su desembarco industrial en Valencia en un movimiento de enorme relevancia para el sector automovilístico europeo.

Respaldo institucional

El anuncio ha contado con el respaldo del Gobierno de España y de la Generalitat Valenciana, cuyos representantes participaron en la presentación oficial celebrada en Almussafes.

Las administraciones consideran que esta alianza garantiza el futuro de una de las industrias estratégicas de la Comunitat Valenciana y refuerza el papel de España como segundo fabricante europeo de automóviles.

Con esta operación, Almussafes deja atrás varios años marcados por la incertidumbre para iniciar una nueva etapa como centro europeo de producción de vehículos electrificados y multienergía. La llegada de nuevos modelos, la recuperación de carga de trabajo y el mantenimiento del empleo convierten este acuerdo entre Ford y Geely en una de las noticias industriales más importantes para la Comunitat Valenciana en las últimas décadas.

 

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