El incendio de Soneja se enfrenta a su mayor enemigo: una ola de calor con temperaturas disparadas

El fuego rodea Azuébar y moviliza a 230 efectivos mientras la ola de calor amenaza con complicar la extinción

Los medios aéreos trabajan hasta el límite de luz para frenar el avance de las llamas mientras la UME refuerza el dispositivo y los vecinos evacuados permanecen atendidos tras el desalojo preventivo

El incendio forestal declarado en Soneja (Castellón) continúa activo y mantiene un amplio dispositivo de emergencia después de que las llamas hayan avanzado hasta el término municipal de Azuébar, obligando al desalojo preventivo de la población ante la proximidad del fuego.

La evolución del incendio mantiene activada la Situación 2 del Plan Especial frente al Riesgo de Incendios Forestales (PEIF) y todos los esfuerzos se centran en contener el perímetro antes de la llegada de la noche, momento en el que los medios aéreos tendrán que retirarse a sus bases.

Según la última actualización desde el Puesto de Mando Avanzado (PMA) instalado en Soneja, el operativo cuenta ya con 230 efectivos de diferentes administraciones y 17 medios aéreos, que continúan realizando descargas para intentar minimizar el avance de las llamas.

La presidenta de la Diputación de Castellón, Marta Barrachina, se ha desplazado hasta el PMA y ha explicado que el incendio, iniciado en Soneja, “se ha propagado hasta el término municipal de Azuébar” y que todos los recursos disponibles continúan trabajando sobre el terreno. Además, ha trasladado apoyo a los vecinos desalojados y ha pedido “máxima precaución” ante la nueva ola de calor.

La UME refuerza el operativo y los vecinos de Azuébar permanecen evacuados

La gravedad de la situación ha llevado a la incorporación de la Unidad Militar de Emergencias (UME), que ha desplegado 50 efectivos y 17 vehículos para colaborar en las labores de extinción junto a Bomberos de la Diputación de Castellón, Bomberos Forestales de la Generalitat, medios del MITECO, agentes medioambientales, Guardia Civil y el resto de servicios de emergencia.

El avance de las llamas y la intensa humareda obligaron al desalojo preventivo de Azuébar. Los vecinos afectados fueron trasladados inicialmente al pabellón municipal de Soneja y se ha organizado su atención mientras dure la emergencia.

También se han sumado nuevos recursos al dispositivo, entre ellos un refuerzo de Bomberos del Ayuntamiento de Castellón, que se incorpora a las tareas de apoyo contra un incendio que continúa generando preocupación por su evolución.

Los medios aéreos están realizando descargas constantes, incluidos aviones que emplean retardante de color rojo, una sustancia utilizada para ralentizar la propagación del fuego y crear barreras de contención sobre la vegetación. Los aviones anfibios están utilizando además el puerto de Sagunto como punto de carga de agua, con accesos restringidos y regulados para facilitar las maniobras.

La meteorología se ha convertido en uno de los principales enemigos de los equipos de extinción. La zona afronta unas horas complicadas con temperaturas todavía cercanas a los 30 grados, humedad relativa muy baja y previsiones que apuntan a valores que podrían alcanzar los 38 grados durante la jornada siguiente.

Los expertos advierten de que la combinación de calor extremo, vegetación seca y viento puede favorecer la propagación de los incendios forestales en unos días considerados especialmente críticos.

Las autoridades mantienen el seguimiento permanente del incendio y piden a la población evitar acercarse a la zona afectada, respetar los cortes y restricciones establecidos y seguir únicamente las indicaciones de los canales oficiales.

Comentarios


EN TITULARES