La Generalitat pide al Supremo paralizar la regularización extraordinaria de inmigrantes y elevar el caso al Tribunal de Justicia de la UE
El Consell sostiene que el Real Decreto del Gobierno podría vulnerar la normativa europea sobre migración, asilo y control de fronteras. Además, solicita la suspensión cautelar de la norma antes de que produzca efectos irreversibles.
La Generalitat Valenciana ha presentado alegaciones ante el Tribunal Supremo para respaldar la conveniencia de
elevar una cuestión prejudicial al Tribunal de Justicia de la Unión Europea
(TJUE) sobre el Real Decreto
316/2026, aprobado por el Gobierno de España, que establece un
proceso extraordinario de regularización de personas extranjeras en situación
irregular y modifica el Reglamento de Extranjería.
El Consell considera que esta medida tiene un impacto directo
sobre la organización, financiación y prestación de los servicios públicos de
la Comunitat Valenciana y que, además, podría entrar en conflicto con el
Derecho de la Unión Europea.
El Tribunal Supremo abrió un plazo
de cinco días para que las partes presentaran alegaciones después de manifestar
sus dudas sobre la compatibilidad del Real Decreto con la normativa
comunitaria. La Abogacía de la Generalitat registró su escrito el 30 de junio de 2026.
La
Generalitat cuestiona la legalidad del Real Decreto
En sus alegaciones, el Gobierno
valenciano sostiene que el Real Decreto no constituye una simple modificación
técnica del Reglamento de Extranjería, sino una regularización
extraordinaria y de gran alcance, con capacidad para afectar a
cientos de miles de personas.
Según el Consell, la medida podría
tener consecuencias que trascienden el ámbito nacional, al afectar al
funcionamiento del espacio europeo de libertad, seguridad y justicia,
especialmente en cuestiones relacionadas con el asilo, los procedimientos de
retorno y la libre circulación dentro del espacio Schengen.
La Generalitat también argumenta
que el Ejecutivo central habría impulsado esta regularización sin la necesaria
coordinación con la Comisión
Europea ni con el resto de Estados miembros, precisamente en un
momento previo a la entrada en vigor del nuevo Pacto
Europeo de Migración y Asilo.
Posible
conflicto con la normativa europea
El escrito presentado ante el
Supremo sostiene que existen dudas sobre la compatibilidad del Real Decreto con
diversas normas comunitarias, entre ellas el Reglamento
europeo sobre el procedimiento común de protección internacional,
la Directiva de Retorno, el Reglamento
sobre gestión del asilo y la migración y la normativa que
regula el espacio Schengen.
Asimismo, la Generalitat defiende
que una disposición reglamentaria de ámbito estatal no puede producir efectos
generales que comprometan una política común definida por la Unión Europea en
materia migratoria.
Por este motivo, solicita al
Tribunal Supremo que plantee una cuestión prejudicial ante el TJUE para que sea
este órgano quien determine si la regulación española resulta compatible con el
ordenamiento jurídico europeo.
Solicita
la suspensión cautelar del proceso
Además de pedir que el asunto
llegue al Tribunal de Justicia de la Unión Europea, la Generalitat insiste en
que el Supremo adopte medidas
cautelares y suspenda de forma inmediata las disposiciones
impugnadas del Real Decreto.
El Consell considera que, si la
suspensión no se acuerda antes de que el proceso de regularización despliegue
plenamente sus efectos, la futura resolución judicial podría perder eficacia
práctica, ya que el plazo para presentar solicitudes concluye el 30 de junio de 2026.
La
Generalitat mantiene que la norma fue aprobada sin la coordinación exigible con
las instituciones europeas y con los demás Estados miembros, lo que, a su
juicio, vulnera el principio de cooperación leal y el marco común establecido
por la legislación de la Unión Europea en materia de migración, asilo y control
de fronteras.






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