La Generalitat endurece las medidas de control ante la expansión de la plaga Scirtothrips dorsalis
La Conselleria de Agricultura ha actualizado la situación de esta plaga de cuarentena, detectada ya en más de 50 municipios de la Comunitat Valenciana, y obliga a agricultores y almacenes a adoptar medidas urgentes para frenar su avance.
La
Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca ha publicado una resolución
por la que actualiza oficialmente la situación de la plaga de cuarentena Scirtothrips dorsalis y establece nuevas medidas
obligatorias para intentar contener su expansión en la Comunitat Valenciana.
La plaga,
considerada una de las más preocupantes a nivel europeo por su capacidad de
propagación y los daños que provoca, ya ha sido detectada en más de 50 municipios de las tres provincias valencianas.
Según la resolución, su presencia es especialmente importante en cultivos de
cítricos, viña y hortalizas, aunque también puede afectar a otros frutales y
plantas ornamentales.
Scirtothrips
dorsalis es un pequeño insecto de origen asiático que ataca principalmente
hojas tiernas, brotes y frutos. Su presencia provoca deformaciones, cicatrices,
pérdida de calidad comercial y, en los casos más graves, una reducción de la
producción. En cítricos puede dejar marcas en la piel del fruto, mientras que
en la vid y las hortalizas daña brotes y hojas jóvenes, dificultando el
desarrollo de la planta.
La resolución
publicada por la Generalitat indica que el insecto se ha extendido rápidamente
durante los últimos meses. Desde que se detectaron los primeros focos en la
Comunitat Valenciana, el número de municipios afectados ha ido creciendo hasta
superar el medio centenar, lo que ha llevado a la administración autonómica a
endurecer las medidas de control.
Entre las
nuevas obligaciones, la Conselleria establece que los agricultores deberán
realizar un número mínimo de tratamientos fitosanitarios en las parcelas
afectadas o situadas dentro de las zonas de vigilancia. Además, será
obligatorio instalar trampas cromotrópicas para detectar la presencia del
insecto y hacer un seguimiento de su evolución.
La resolución
también impone restricciones al movimiento de maquinaria, plantas y material
vegetal procedente de parcelas afectadas, con el objetivo de evitar que la
plaga se traslade a nuevas zonas. Los agricultores deberán limpiar y
desinfectar la maquinaria utilizada en los campos antes de moverla a otras
explotaciones.
Otra de las
novedades es que las obligaciones no afectan únicamente a las explotaciones
agrícolas. Los almacenes, centros de distribución y empresas que manipulan
frutas, hortalizas o plantas también deberán adoptar medidas de control,
realizar inspecciones periódicas y extremar la vigilancia para impedir la
dispersión del insecto.
La
Generalitat advierte de que el incumplimiento de estas medidas podrá dar lugar
a sanciones, al tratarse de una plaga catalogada como de cuarentena por la
normativa europea. Asimismo, recuerda que cualquier sospecha o detección del
insecto debe comunicarse inmediatamente a los servicios de sanidad vegetal.
La resolución entra en vigor de forma inmediata y busca evitar que
la plaga siga extendiéndose durante la primavera y el verano, una época
especialmente favorable para su desarrollo debido al aumento de las
temperaturas. Agricultores y organizaciones agrarias han mostrado su
preocupación por la situación y reclaman ayudas para afrontar el incremento de
costes que supondrán los tratamientos y las nuevas medidas obligatorias.






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