La CHJ incorpora siete nuevos tramos a los mapas de riesgo de inundaciones tras la DANA de 2024

La actualización de la cartografía inundable eleva a más de 1.000 kilómetros los cauces con riesgo de desbordamiento en la cuenca del Júcar y responde a los efectos del histórico episodio de lluvias de octubre de 2024.

La Confederación Hidrográfica del Júcar ha anunciado una actualización importante de los mapas de zonas inundables de la cuenca del río Júcar, incorporando siete nuevos tramos que hasta ahora no se consideraban de riesgo. La medida sigue al análisis de datos y efectos del episodio de lluvias torrenciales que afectó a la Comunitat Valenciana en octubre de 2024, conocido como la DANA de 2024.

La revisión del plano inundable, realizada con base en la información recopilada sobre las zonas anegadas durante la riada, estimaciones de daños y visitas de campo, refleja ahora que al menos 1.063 kilómetros de cauces de la cuenca del Júcar presentan riesgo de desbordamiento en distintos escenarios. Esta cifra supera ampliamente los 868 kilómetros que figuraban en el plan anterior, aprobado en 2023, antes de la intensa DANA que provocó graves crecidas de ríos y barrancos.

Nuevos tramos incorporados
Entre los tramos que ahora se consideran inundables figuran sectores que durante el histórico episodio de lluvias se vieron seriamente afectados por crecidas, y que hasta este momento no estaban incluidos en la cartografía de riesgo. Los nuevos puntos identificados son el río Magro en el entorno de Utiel-Requena, el barranco del Poyo en Chiva, el río Sot en Sot de Chera, el barranco de Murtal en Godelleta, la cañada del Monegrillo en Iniesta, el barranco Ràtils en Vila-Real y el río Servol en Vinaròs. En varios de estos cauces se registraron crecidas excepcionales durante la DANA, en algunos casos con víctimas mortales.

Además, se han revisado 18 enclaves ya catalogados como de riesgo, con una nueva cartografía más precisa que refleja las condiciones y efectos observados en el terreno tras las lluvias de 2024.

La actualización de los mapas está en audiencia pública, lo que permite la presentación de alegaciones antes de su aprobación definitiva en el Consejo de Ministros. El organismo de cuenca advierte que esta revisión es, por ahora, parcial, ya que aún faltan tramos clave por analizar en las ramblas del Poyo y del Magro, zonas especialmente afectadas durante el episodio de lluvias.

Marco legal y cambios hidrológicos
La renovación de la cartografía inundable responde también a las exigencias de la legislación, que obliga a rehacer estos mapas cada seis años en todas las cuencas españolas. En esta ocasión, la actualización incorpora no solo los datos históricos tradicionales, sino también la información reciente sobre precipitaciones y fenómenos extremos, lo que explica que zonas no consideradas de riesgo en el pasado pasen ahora a formar parte del catálogo de áreas inundables.

El análisis de los modelos hidrológicos revisados pone de manifiesto, además, que los efectos del cambio climático —con episodios más intensos de lluvia concentrada— están influyendo en la frecuencia y magnitud de las crecidas en la Comunitat Valenciana, hecho que ha sido tenido en cuenta en la elaboración de los nuevos mapas.

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