La caña invasora invade de nuevo el Parque Natural del Túria tras la DANA

Los municipios vinculados al Parque Natural del Túria reclaman coordinación y un plan global de actuaciones para frenar la proliferación de la caña invasora y recuperar el entorno tras la riada de octubre de 2024.

Los municipios integrados en la Asociación de Municipios Vinculados al Parque Natural del Túria han celebrado una asamblea extraordinaria en Manises en la que han abordado las actuaciones e inversiones previstas en el cauce del río tras los graves daños ocasionados por la DANA del 29 de octubre de 2024. Durante el encuentro, la principal inquietud se ha centrado en la proliferación de la caña invasora, considerada uno de los mayores retos ambientales para la recuperación del espacio natural.

Trabajos en marcha para recuperar el cauce del Túria

La Confederación Hidrográfica del Júcar ha informado de que sus actuaciones actuales se centran en la retirada de caña y acopios arrastrados por la riada, además de la construcción, a partir de finales de febrero, de siete pasarelas peatonales inundables destinadas a facilitar el paso del agua en episodios de crecida.

Por su parte, la dirección del Parque Natural del Túria ha anunciado la redacción del proyecto de cuatro badenes inundables, dos ubicados en Vilamarxant y otros dos en Riba-roja de Túria, además de futuras intervenciones previstas en los términos municipales de Manises, Paterna y Quart de Poblet.

Los ayuntamientos alertan sobre la falta de medios para frenar la caña invasora

Uno de los puntos que más preocupación genera entre los municipios es el mantenimiento del cauce y la necesidad de colocar malla geotextil para evitar que la caña invasora vuelva a expandirse con la llegada de la primavera. Actualmente, esta tarea recae en los propios ayuntamientos, que han manifestado dificultades económicas y técnicas para asumir estos trabajos.

Ante esta situación, los representantes municipales han solicitado conocer el proyecto global de actuaciones que desarrollan las administraciones competentes y han planteado la creación de una comisión mixta que permita coordinar intervenciones, resolver problemas técnicos y planificar inversiones futuras. El presidente de la Asociación y alcalde de Riba-roja de Túria, Robert Raga, ha destacado que, pese a la gravedad de la DANA, el desastre ofrece una oportunidad para actuar de forma integral sobre el parque natural.

Riesgos ambientales y seguridad en las zonas de baño

Durante la asamblea también se ha abordado el riesgo de incendios forestales derivado de los cambios en la vegetación y la problemática de las zonas de baño, cuya morfología ha cambiado tras la riada. En este sentido, se ha propuesto que el Consorcio Provincial de Bomberos analice el cauce para determinar qué áreas pueden resultar peligrosas y cuáles podrían habilitarse con garantías para el uso recreativo.

Asimismo, los municipios han solicitado que se estudie la conexión del Parque Natural del Túria con el Parque de las Hoces del Cabriel mediante un itinerario natural que potenciaría el atractivo turístico y paisajístico del territorio desde Valencia hasta la frontera con Castilla-La Mancha.

Preocupación por la cartografía hidráulica y apoyo a la participación ciudadana

Los ayuntamientos también han mostrado inquietud por la afección de la nueva cartografía del dominio público hidráulico a parcelas privadas y han planteado la necesidad de informar a los propietarios afectados, una responsabilidad que corresponde a los ministerios competentes en materia agrícola y medioambiental.

Durante la reunión se aprobaron nuevos estatutos para regular el funcionamiento de la Asociación, que permitirán que cualquier municipio interesado pueda optar a la presidencia durante un periodo de dos años, además de redefinir la composición de la entidad y los procedimientos para ratificar cargos tras procesos electorales.

Incorporación de nuevas entidades colaboradoras

La asamblea aprobó también la integración de la Aliança per l’Emergència Climàtica de Paterna, l’Eliana y San Antonio de Benagéber como entidad colaboradora. Esta plataforma, formada por más de treinta asociaciones vecinales, culturales y ecologistas, busca trasladar la preocupación social por el futuro del parque y promover políticas que reduzcan la huella de carbono, mejoren la biodiversidad y refuercen la resiliencia frente al cambio climático.

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