“Cincuenta años caminando juntos hacia el futuro del Alto Turia”
La Mancomunidad del Alto Turia celebró su 50 aniversario con un discurso cargado de memoria, orgullo y horizonte, en el que su presidente, Rafael Darijo, reivindicó la unión de los pueblos como motor de desarrollo y esperanza para el territorio.
La
Mancomunidad del Alto Turia conmemoró el pasado sábado medio siglo de historia
compartida en un acto institucional marcado por la emoción y el sentido de
pertenencia. El presidente de la entidad supramunicipal y alcalde de Benagéber,
Rafael Darijo, tomó la palabra para trazar un relato que fue mucho más que un
balance institucional: un homenaje a la cooperación entre pueblos, a la defensa
del territorio y a la mirada puesta en las generaciones futuras.
Darijo
recordó que la Mancomunidad nació en 1975, cuando los representantes
municipales de la comarca supieron “mirar más allá de sus propias fronteras” y
entender que la unión era la única vía para construir un futuro sólido en un
entorno rural frágil pero lleno de posibilidades. Aquella decisión, tomada
desde el compromiso con la tierra y con sus gentes, sentó las bases de un
proyecto común que hoy cumple cincuenta años.
Un territorio que supo anticiparse al futuro
En su
intervención, el presidente puso en valor la visión pionera del Alto Turia en
la protección del medio natural, recordando la creación del primer Consorcio
Forestal de la Comunitat Valenciana, una iniciativa que situó la defensa de los
montes como eje estratégico mucho antes de que el concepto de sostenibilidad
formara parte del discurso general.
Ese camino
constante culminó en 2019 con la declaración del Alto Turia como Reserva de la
Biosfera, un reconocimiento internacional que situó al territorio como ejemplo
de equilibrio entre conservación ambiental y vida rural. A ese hito se suma,
más recientemente, la declaración como Reserva Starlight, que reconoce la
calidad de los cielos nocturnos y abre nuevas oportunidades ligadas al turismo
de naturaleza y al astroturismo. “Bajo nuestras estrellas también se construye
futuro”, señaló Darijo.
La Mancomunidad como servicio y cercanía
Más allá de
los reconocimientos, el discurso subrayó el papel cotidiano de la Mancomunidad
como herramienta de servicio público. La recogida de residuos, los servicios
sociales, los programas de juventud, la promoción turística o el transporte
colectivo conocido como “La Juanita” fueron citados como ejemplos concretos de
cómo la cooperación intermunicipal ha mejorado la vida diaria de la ciudadanía
del Alto Turia, acortando distancias físicas y sociales.
El presidente
quiso agradecer expresamente a los municipios fundadores —Aras de los Olmos,
Benagéber, Chelva, Titaguas, Tuéjar y Sinarcas— por haber apostado desde el
inicio por un proyecto común pensado no solo para el presente, sino para
quienes vendrían después. El reconocimiento se extendió también a alcaldes,
concejales, personal técnico y trabajadores de la Mancomunidad que, durante
cinco décadas, han sostenido el proyecto con vocación de servicio público.
Mirar atrás para seguir avanzando
El acto concluyó con una llamada a la responsabilidad colectiva ante los retos del futuro: mantener vivos los pueblos, cuidar el entorno, ofrecer oportunidades a la juventud y garantizar servicios de calidad en el medio rural. Darijo apeló al espíritu de unión que dio origen a la Mancomunidad como la mejor herramienta para afrontar los desafíos que vienen.
Cincuenta años después, la Mancomunidad del Alto Turia se reafirma
como un proyecto vivo, construido desde la cooperación y con la mirada puesta
en un futuro compartido. Un territorio que ha demostrado que, cuando los
pueblos caminan juntos, el horizonte siempre está un poco más cerca.
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