Casas Bajas reivindica su identidad con un mural de arte urbano
La intervención artística, impulsada por el Ayuntamiento con apoyo de ayudas públicas al turismo, recoge los símbolos naturales, culturales y festivos del municipio a través de la mirada de dos niños.
El municipio de Casas Bajas
ha dado un nuevo paso en la puesta en valor de su imagen urbana y su identidad
local con la creación de un mural de arte
urbano que ya se ha convertido en un nuevo reclamo cultural y
turístico. La actuación se ha llevado a cabo aprovechando ayudas públicas
destinadas al fomento del turismo y ha permitido recuperar espacios del casco
urbano que se encontraban infrautilizados.
El alcalde de Casas Bajas, Pablo
Escribano, ha explicado que el objetivo de la iniciativa ha sido
“llenar de contenido artístico y estético espacios del pueblo que estaban muy
desaprovechados”, apostando por el arte urbano
como una disciplina en auge también en el mundo rural. Según el
primer edil, este tipo de intervenciones contribuyen a mejorar el entorno,
reforzar el sentimiento de pertenencia y ofrecer una nueva mirada sobre el
municipio tanto a vecinos como a visitantes.
Un
mural que resume la esencia del pueblo
La obra recoge algunos de los elementos más representativos de Casas Bajas y su
entorno. En ella aparecen el pico Peña Rubia,
uno de los referentes paisajísticos del municipio; el
Rulo, como elemento simbólico; las
hogueras de San Antón; el botijo y
el tradicional rompimiento del botijo durante las fiestas de agosto;
la vía ferrata, la iglesia
parroquial y la práctica del BTT
enduro, muy vinculada a la actividad deportiva y turística de
la zona.
El mural está concebido como un
relato visual visto a través de
los ojos de dos niños, Víctor y Ana, protagonistas de una
historia que recorre el día a día, las tradiciones y el paisaje de Casas Bajas.
A través de su mirada infantil, la obra conecta la naturaleza, las fiestas, el
deporte y la vida cotidiana del pueblo, destacando valores como la convivencia,
el arraigo y el disfrute del entorno natural del Rincón
de Ademuz, integrado en la Reserva
de la Biosfera del Alto Turia.
La narración que acompaña al mural
sitúa a los dos hermanos explorando sendas, barrancos y enclaves como el
antiguo molino, Peña Rubia o el Rulo, participando en celebraciones como San Antón
y soñando con retos deportivos y aventuras en la montaña, reflejando así el
vínculo entre el territorio y quienes lo habitan.
Creación
artística y colaboración
La obra ha sido realizada por la artista Nena
Wapa, quien ha agradecido la colaboración de todas las personas que
han hecho posible el proyecto. Desde el Ayuntamiento se destaca el carácter
participativo de la iniciativa y su capacidad para contar, desde el arte, una
historia colectiva que identifica al municipio.
Con este mural, Casas Bajas suma
un nuevo atractivo cultural que refuerza su apuesta por el turismo sostenible,
la creatividad y la recuperación del espacio público como lugar de encuentro y
expresión.







Comentarios
Publicar un comentario