Proyectan una planta de componentes de misiles en Teruel
Una nueva inversión industrial vinculada al sector de la defensa podría llegar a la provincia de Teruel. La empresa aragonesa Instalaza, especializada en sistemas de armas, estudia la apertura de una nueva planta destinada a la fabricación de componentes de misiles, según ha adelantado Heraldo de Aragón. La inversión inicial prevista rondaría los 30 millones de euros y permitiría la creación de alrededor de 70 puestos de trabajo directos.
De acuerdo con la
información publicada, el proyecto tendría un plazo estimado de unos dos años y
medio, incluyendo la tramitación de permisos administrativos, la construcción
de las instalaciones y su equipamiento. La compañía, contactada por distintos
medios, ha declinado realizar declaraciones sobre esta posible implantación.
La futura fábrica se
ubicaría en el entorno de la capital turolense, junto a la autovía A-23, en alguno
de los tres emplazamientos que se estarían valorando dentro de la comarca
Comunidad de Teruel. Para cumplir con los requisitos de seguridad propios de la
industria armamentística, se prevé la adquisición de entre 200 y 300 hectáreas
de suelo, con el fin de garantizar distancias de seguridad, instalaciones
separadas y margen para futuras ampliaciones.
La vicepresidenta del
Ejecutivo autonómico, Mar Vaquero, ha valorado la posibilidad de forma
positiva, aunque sin confirmar detalles concretos. Desde el Gobierno de
Aragón se ha subrayado que cualquier anuncio oficial se realizará cuando el
proyecto esté plenamente definido y confirmado.
El desarrollo de esta
iniciativa se enmarca en el contexto del refuerzo de la industria de defensa a
nivel europeo, impulsado por el aumento de los presupuestos militares de la
Unión Europea y la OTAN. En este escenario, Instalaza pretende diversificar su
producción, que actualmente se centra en lanzacohetes, granadas y equipos de
visión nocturna fabricados en Zaragoza, incorporando armamento de mayor tamaño
y complejidad tecnológica.
Por normativa de
seguridad, las nuevas instalaciones deberían situarse a más de dos kilómetros
de núcleos urbanos y grandes infraestructuras viarias. El complejo incluiría
naves de tamaño limitado y separadas entre sí, búnkeres de almacenamiento,
sistemas de vigilancia reforzados y un recinto completamente blindado.
Asimismo, está prevista la instalación de una planta fotovoltaica para
autoconsumo energético.
La compañía también
estudia solicitar la declaración del proyecto como Proyecto de Interés General
de Aragón (PIGA), una figura que permitiría agilizar la tramitación
administrativa. La posible implantación en Teruel se relaciona, además, con la
proximidad del aeropuerto y con el interés del Ministerio de Defensa por
favorecer una distribución territorial más amplia de la industria militar.
Este movimiento se
suma a otras operaciones recientes de Instalaza en Aragón, orientadas a ampliar
y reorganizar su capacidad productiva, dentro de la estrategia autonómica de
impulso al sector de la defensa como motor industrial y tecnológico.







Comentarios
Publicar un comentario