Mueren 12 de los 110 perros hallados hacinados y encadenados en una parcela rural de Buñol

La Guardia Civil ha detenido a un hombre de 50 años por un presunto delito de maltrato animal tras descubrir a 110 perros en condiciones extremas de abandono en una finca de Buñol. Doce de los animales han fallecido pese a recibir atención veterinaria debido a las graves secuelas que presentaban.

El Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil ha confirmado este viernes, 6 de noviembre, la muerte de 12 de los 110 perros rescatados en una parcela rural de Buñol, donde permanecían hacinados, encadenados y sin acceso a agua ni comida.

La intervención se produjo el pasado 26 de octubre, después de que la Policía Local de Buñol alertara de la presencia de numerosos animales en mal estado, a raíz del aviso de un vecino.

Durante la inspección, los agentes encontraron a los perros en condiciones higiénico-sanitarias muy deficientes, con signos de desnutrición y graves problemas de salud. Las instalaciones presentaban una importante acumulación de suciedad y restos orgánicos.

Aproximadamente la mitad de los animales permanecían en el exterior, atados con cadenas a pequeños cobertizos precarios. El resto se encontraba dentro de una construcción rústica cerrada de unos 85 metros cuadrados, donde algunos estaban encadenados y otros encerrados en jaulas de dimensiones reducidas.

Las condiciones de confinamiento limitaban considerablemente sus movimientos y dificultaban incluso su descanso.

Doce perros fallecidos y un hombre detenido

Ante la gravedad de la situación, la Guardia Civil intervino los 110 perros, que fueron trasladados al centro de acogida de animales Ribamontes para recibir asistencia veterinaria.

Sin embargo, doce de ellos no han logrado sobrevivir como consecuencia de las secuelas derivadas de las condiciones en las que habían permanecido.

La operación ha culminado con la detención de un hombre de 50 años y nacionalidad española, investigado por un presunto delito de maltrato animal.

Durante la inspección, los agentes también localizaron una escopeta del calibre 12 que carecía de las medidas de seguridad reglamentarias.

La Policía Local de Buñol colaboró en las labores de contención, sujeción y estabilización de los animales para facilitar su traslado, mientras que el Ayuntamiento de Buñol asumió los gastos derivados de la intervención.

La investigación ha sido desarrollada por agentes de la Patrulla del SEPRONA de Utiel, que han remitido las diligencias a la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Requena, plaza número 1.

El caso ha puesto de manifiesto la gravedad de las condiciones en las que permanecían los animales y la importancia de la colaboración ciudadana para detectar posibles situaciones de maltrato.

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