Teruel reclama en Bruselas medidas europeas para frenar la despoblación y garantizar el futuro de los pueblos de montaña

La Diputación Provincial defiende ante la Unión Europea la necesidad de garantizar servicios públicos, vivienda, empleo y oportunidades económicas para que los habitantes de las zonas rurales puedan seguir viviendo en sus municipios.

La Diputación Provincial de Teruel ha participado en Bruselas en la Semana Europea de las Regiones y Ciudades, donde ha reclamado que las futuras políticas comunitarias tengan en cuenta las necesidades específicas de los territorios de montaña y contribuyan a combatir la despoblación.

La institución provincial estuvo representada en el encuentro celebrado el 13 de octubre, bajo el título «El derecho a permanecer: mantener nuestras montañas vivas, dinámicas, accesibles y habitadas», que reunió a responsables políticos y técnicos de diferentes regiones europeas.

Durante la jornada se intercambiaron experiencias y propuestas destinadas a contribuir a la futura Estrategia Europea sobre el Derecho a Permanecer, una iniciativa que busca garantizar que los ciudadanos puedan elegir libremente dónde vivir sin verse obligados a abandonar sus municipios por falta de servicios u oportunidades.

La representación turolense trasladó la necesidad de adaptar las políticas europeas a las características de cada territorio, especialmente en provincias con numerosos municipios pequeños, dificultades de accesibilidad y problemas de pérdida de población.

Servicios públicos, vivienda y empleo para mantener vivos los pueblos

El encuentro abordó algunos de los principales desafíos de las zonas de montaña, como el mantenimiento de servicios sanitarios, educativos y de transporte, la mejora de la conectividad digital y el acceso a una vivienda asequible.

También se destacó la importancia de generar empleo estable y de calidad, impulsar nuevas iniciativas empresariales y ofrecer oportunidades a los jóvenes para favorecer su permanencia en el territorio.

Otro de los asuntos analizados fue el impacto del cambio climático sobre las comunidades de montaña, sus actividades económicas y la conservación de la biodiversidad.

Los participantes defendieron la necesidad de aprovechar el potencial de estos territorios en sectores como la producción agroalimentaria, el turismo, los servicios de cuidados y las energías renovables.

En este sentido, se planteó la importancia de que una mayor parte de la riqueza generada por estas actividades permanezca en las propias comunidades rurales y contribuya a su desarrollo económico y social.

La Diputación de Teruel insistió en que la cohesión territorial europea requiere medidas adaptadas a las particularidades de las zonas de montaña, donde la distancia a los servicios, la dispersión de la población y las dificultades de acceso condicionan las posibilidades de desarrollo.

La participación en este foro europeo permitió trasladar las reivindicaciones de la provincia de Teruel a un debate comunitario que busca establecer políticas capaces de garantizar el derecho de sus habitantes a permanecer en sus pueblos y desarrollar allí su proyecto de vida.

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