Las temperaturas se desploman en el interior valenciano y rozan los cero grados en pleno octubre

La madrugada de este sábado 10 de octubre ha dejado temperaturas mínimas próximas a la congelación en varios municipios del interior de la provincia de Valencia.

 Las estaciones de la red AVAMET han registrado valores de -1,6 ºC en Bocairent, 0,6 ºC en Ayora y 1,7 ºC en Calles, en una noche marcada por un acusado enfriamiento en zonas rurales y de montaña

El frío ha irrumpido con fuerza durante la madrugada de este sábado en numerosos puntos del interior valenciano, donde los termómetros han descendido hasta valores más propios de noches avanzadas del otoño que de los primeros días de octubre.

Los registros de la red de la Associació Valenciana de Meteorologia (AVAMET) muestran temperaturas especialmente bajas en estaciones situadas en valles, ramblas y enclaves del interior, con diferencias notables respecto a las áreas urbanas y las zonas más próximas al litoral.

El valor más bajo de los datos facilitados corresponde a Bocairent, en la estación de la Rambla de Mariola, con -1,6 ºC, seguido de los 0,4 ºC del Càmping Mariola, también en el término municipal de Bocairent.

En el Valle de Ayora-Cofrentes, la estación de Ayora La Vega ha registrado 0,6 ºC, mientras que Ayora San Benito ha marcado 1,6 ºC.

También destacan los 1,7 ºC de Calles Alcotas, en la Serranía, y los 2,5 ºC de Requena Finca San Blas, frente a los 2,7 ºC de Castielfabib Arroyo Cerezo, en el Rincón de Ademuz.

En la comarca de la Canal de Navarrés, Enguera Navalón ha descendido hasta los 2,9 ºC, mientras que Requena Casas del Río ha registrado 2,5 ºC.

Estos datos corresponden a estaciones concretas y no necesariamente representan la temperatura mínima de los respectivos núcleos urbanos.

¿Por qué han bajado tanto las temperaturas?

La explicación más probable de estas mínimas se encuentra en la combinación de cielos poco nubosos, viento débil y las características del relieve, condiciones que favorecen el enfriamiento nocturno por irradiación.

Durante la noche, el suelo pierde parte del calor acumulado durante el día. Cuando apenas hay nubes, esa pérdida de energía hacia la atmósfera es mayor. Si además el viento es débil, el aire frío que se forma junto al terreno puede acumularse en las zonas más bajas.

Este fenómeno, conocido como inversión térmica, explica por qué algunas ramblas, vegas y fondos de valle registran temperaturas considerablemente inferiores a las de otros lugares situados a mayor altitud.

De hecho, los datos de AVAMET muestran diferencias muy significativas. Mientras Bocairent Rambla de Mariola, situada a unos 801 metros de altitud, ha descendido hasta los -1,6 ºC, la estación de Castielfabib Arroyo Cerezo, a unos 1.312 metros, ha registrado 2,7 ºC.

La situación resulta compatible con las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), que para este sábado anunciaba cielos poco nubosos, tendencia a despejar y viento flojo en la Comunitat Valenciana. No obstante, sin un análisis específico de los datos horarios y de viento de cada estación, no puede atribuirse todo el descenso exclusivamente a la inversión térmica.

El contraste térmico será especialmente llamativo durante el puente de octubre. AEMET prevé que las temperaturas máximas experimenten un ligero ascenso este sábado y que la subida sea más evidente durante el domingo, cuando algunos puntos de la Comunitat Valenciana podrían alcanzar los 27 grados.

De esta manera, el interior valenciano afronta un fin de semana caracterizado por madrugadas muy frías en determinados enclaves y tardes considerablemente más templadas, una amplitud térmica que puede resultar especialmente acusada en los valles del interior.

Los valores facilitados evidencian incluso temperaturas bajo cero en puntos concretos, aunque sería necesario consultar las series históricas para determinar si constituyen registros excepcionales para estas fechas.

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