La DANA Adam 21 millones de euros en pérdidas agrícolas y 9.000 hectáreas afectadas en Valencia y Alicante

LA UNIÓ reclama ayudas extraordinarias y actuaciones urgentes para recuperar los accesos a los campos, especialmente en la Safor y la Marina Alta.

Las lluvias torrenciales registradas entre el 17 y el 19 de octubre han provocado daños en unas 9.000 hectáreas de cultivo de la Comunitat Valenciana, con pérdidas directas estimadas en 21 millones de euros, según una primera valoración de LA UNIÓ Llauradora i Ramadera.

Las comarcas más perjudicadas son la Safor y la Marina Alta, donde las inundaciones han afectado principalmente a explotaciones de cítricos, aunque también se han registrado daños en aguacates, caquis, hortalizas y uva de mesa.

La organización advierte de que estas cifras son provisionales y podrían aumentar considerablemente cuando se evalúen los desperfectos en caminos rurales, sistemas de riego y otras infraestructuras agrícolas.

Reclaman ayudas urgentes para evitar el abandono de explotaciones

LA UNIÓ ha solicitado formalmente al Ministerio y a la Conselleria de Agricultura un paquete extraordinario de ayudas, tomando como referencia los mecanismos habilitados tras la DANA de octubre de 2024, aunque adaptados a la magnitud de los daños actuales.

Una de las principales preocupaciones es la imposibilidad de acceder a numerosas parcelas en plena campaña de recolección de cítricos y al comienzo de la del aguacate.

«La reparación de los accesos no puede esperar a que termine la evaluación de todos los daños. Estamos en campaña y cada día que una parcela permanece inaccesible puede traducirse en más pérdidas», ha advertido el secretario general de LA UNIÓ, Carles Peris.

La organización reclama ayudas directas para compensar las cosechas perdidas, reparar infraestructuras, recuperar plantaciones y atender los daños en explotaciones ganaderas y apícolas. También solicita anticipos económicos y procedimientos administrativos simplificados.

Además, alerta de que durante las próximas semanas podrían aparecer nuevos daños derivados de la asfixia de las raíces, las podredumbres y la caída de frutos.

«El objetivo es que las pérdidas de esta campaña no acaben provocando el abandono de explotaciones viables», ha señalado Peris, quien reclama una respuesta rápida y coordinada de las administraciones.

Comentarios


EN TITULARES