El incendio de Tuéjar sigue fuera de control con la mirada puesta en la zona del pantano de Benagéber

El frente oeste continúa siendo el más complicado mientras cerca de 300 efectivos trabajan sobre un perímetro de 18 kilómetros y se preparan para la llegada de tormentas y fuertes rachas de viento durante la tarde.

El incendio forestal de Tuéjar continúa activo y fuera de control este miércoles después de haber afectado a unas 880 hectáreas de la Reserva de la Biosfera del Alto Turia, con un perímetro aproximado de 18 kilómetros. Los trabajos se concentran ahora especialmente en impedir que el fuego avance hacia el pantano de Benagéber y pueda alcanzar la extensa masa forestal que continúa hacia Benagéber y Sinarcas.

La actualización facilitada a las 13.00 horas por el Ayuntamiento de Tuéjar señala que los medios aéreos están centrando sus descargas sobre los puntos próximos al perímetro que podrían reavivarse. Los helicópteros están tomando agua directamente del pantano de Benagéber para reducir los tiempos entre las cargas y las descargas.

El incendio se encuentra dividido en cuatro sectores. El sector 1, en dirección a Tartalona, presenta una evolución favorable aunque todavía mantiene puntos calientes. El sector 2, próximo a campos de cultivo y al casco urbano, no genera actualmente una especial preocupación, mientras que el sector 3, en dirección a Chelva, se mantiene también en buenas condiciones.

La situación más delicada continúa en el sector 4, correspondiente al flanco oeste, donde los equipos intentan frenar el avance hacia el pantano. La principal preocupación es que el fuego pueda superar esta zona y encontrar continuidad en la masa forestal que se extiende hacia Benagéber y Sinarcas.

Los trabajos realizados durante la noche permitieron contener diferentes puntos del incendio, aunque la superficie finalmente afectada resultó mayor de la estimada inicialmente. Las dificultades para acceder a determinadas zonas provocaron que el balance aumentara en cerca de 200 hectáreas durante la noche y la madrugada, hasta alcanzar las 880 hectáreas.

El operativo movilizado ronda los 300 efectivos y cuenta durante esta jornada con once medios aéreos —nueve de la Generalitat y dos del Gobierno—, la Unidad Militar de Emergencias (UME) y alrededor de 55 medios terrestres.

La llegada de tormentas y fuertes rachas de viento marca las próximas horas

La meteorología se ha convertido ahora en uno de los factores determinantes. El director del puesto de mando, Jorge Gil, ha advertido de que las condiciones podrían complicarse a partir de las 17.00 horas, con la llegada de tormentas y viento errático.

Las previsiones manejadas por el operativo contemplan rachas que podrían alcanzar entre 50 y 80 kilómetros por hora, capaces de dificultar las labores de extinción y favorecer la reactivación o dispersión de focos. Aunque se esperan algunas precipitaciones, la cantidad de agua prevista inicialmente sería reducida.

Precisamente a las 17.00 horas está convocada una nueva reunión del CECOPI para evaluar la evolución del incendio y analizar las condiciones meteorológicas ante la entrada del frente.

El Ayuntamiento ha informado a las 13.00 horas de que, atendiendo a la dirección actual del viento, no existe riesgo para la población por la llegada de humo. No obstante, recomienda mantener las ventanas cerradas y evitar desplazamientos innecesarios para facilitar la circulación de los vehículos de emergencia.

La situación ha permitido levantar una de las medidas adoptadas durante las primeras horas de la emergencia. Se ha autorizado el regreso de las personas desalojadas del camping de Tuéjar, aunque continúa la evacuación preventiva de las personas que tuvieron que abandonar la aldea de Fuente Cabera y la colonia de Benagéber.

Permanece además cortada la CV-390 en dirección a Benagéber, por lo que se mantiene la petición de no utilizar las carreteras afectadas y respetar las indicaciones de los servicios de emergencia.

Mientras continúan las labores de extinción, agentes del SEPRONA se han desplazado al punto donde se originó el incendio, en la zona de la Cueva de las Palomas, para investigar las causas. La delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, ha confirmado el inicio de estas diligencias sin avanzar por el momento ninguna hipótesis sobre el origen del fuego.

Los dos bomberos forestales heridos al volcar la autobomba en la que trabajaban evolucionan favorablemente. Uno de ellos, atendido por diversas quemaduras en el Hospital La Fe de València, podría recibir el alta durante esta jornada, mientras que el segundo permanece estable en el Hospital de Llíria con diversos traumatismos.

El alcalde de Tuéjar, Carlos Tarazón, ha aprovechado la emergencia para reclamar una mayor inversión en prevención y gestión de los montes del interior valenciano. El municipio cuenta con unos 120 kilómetros cuadrados de término, de los cuales, según ha señalado, alrededor de 90 kilómetros cuadrados son terreno forestal.

Tarazón considera necesario incrementar la gestión de esa superficie durante todo el año para reducir la intensidad con la que pueden propagarse los grandes incendios. El alcalde ha reclamado que las administraciones dirijan también su atención hacia el interior y ha defendido un mayor aprovechamiento y retirada de madera de los montes como herramienta preventiva.

La Generalitat mantiene activada la situación 2 por el incendio. Con 880 hectáreas quemadas, 18 kilómetros de perímetro y un frente especialmente delicado hacia el pantano de Benagéber, las próximas horas serán determinantes por la llegada de las tormentas y, sobre todo, por las fuertes y cambiantes rachas de viento previstas durante la tarde.

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