Marines destina 3.000 euros para ayudar a las víctimas de los terremotos en Venezuela a través del Fons Valencià per la Solidaritat

El Ayuntamiento de Marines participa en la respuesta humanitaria impulsada por el Fons Valencià per la Solidaritat con una aportación extraordinaria de 3.000 euros destinada a financiar proyectos de emergencia desarrollados por ACNUR y UNICEF para atender a la población afectada por los devastadores terremotos registrados en Venezuela.

El Ayuntamiento de Marines ha mostrado su compromiso con la población afectada por los terremotos de Venezuela mediante una aportación extraordinaria de 3.000 euros al Fons Valencià per la Solidaritat, entidad de la que forma parte y que ha activado su protocolo de actuación para responder a la grave crisis humanitaria provocada por esta catástrofe natural.

La iniciativa se enmarca en la actuación coordinada del Comité Permanente de Acción Humanitaria y de Emergencias de la Comunitat Valenciana (CAHE), organismo que reúne a administraciones y entidades valencianas para canalizar de forma conjunta la ayuda internacional ante situaciones de emergencia. El objetivo es garantizar una respuesta rápida, eficaz y adaptada a las necesidades más urgentes de la población afectada.

Los terremotos registrados en el país sudamericano durante el mes de junio han dejado, hasta el momento, más de 5.500 personas fallecidas, más de 17.000 heridas y más de 20.000 personas sin vivienda, además de importantes daños materiales que han agravado la situación humanitaria.

Más de 100.000 euros para financiar proyectos de ACNUR y UNICEF

La aportación realizada por Marines se suma a la de otros ayuntamientos valencianos, que en conjunto han destinado 71.070 euros de forma extraordinaria a esta emergencia. A esta cantidad se añaden 30.000 euros procedentes de los fondos ordinarios del Fons Valencià per la Solidaritat, alcanzando una financiación total de 101.070 euros para desarrollar dos proyectos de ayuda humanitaria.

Las actuaciones serán ejecutadas sobre el terreno por ACNUR y UNICEF, dos organizaciones con presencia permanente en la zona afectada. El proyecto desarrollado por ACNUR permitirá distribuir 375 kits de emergencia destinados a 1.875 personas, incluyendo utensilios básicos de cocina, mantas, almohadas, recipientes para almacenar agua, cubos y sistemas de iluminación solar para familias que lo han perdido todo tras los terremotos.

Por su parte, UNICEF impulsará un programa para restablecer el acceso a servicios esenciales de agua, saneamiento e higiene (WASH), una intervención que beneficiará directamente a 4.500 personas e indirectamente a otras 4.000, reduciendo los riesgos sanitarios derivados de la emergencia.

La firma de los convenios de colaboración tuvo lugar en Paiporta, uno de los municipios valencianos más castigados por la dana de 2024. La elección de este escenario simboliza la solidaridad entre territorios que han sufrido grandes catástrofes y el compromiso del municipalismo valenciano con las poblaciones afectadas por crisis humanitarias en cualquier parte del mundo.

Durante el acto participaron representantes del Fons Valencià per la Solidaritat, entre ellos su presidenta, Xelo Angulo, así como el alcalde de Marines, Juan Romero, y la primera teniente de alcalde, Lola Celda, además de responsables de ACNUR y UNICEF en la Comunitat Valenciana.

El alcalde de Marines destacó que el municipio mantiene un firme compromiso con la cooperación internacional y recordó que la experiencia vivida en la Comunitat Valenciana tras la dana ha reforzado la sensibilidad hacia quienes atraviesan situaciones de máxima vulnerabilidad. En este sentido, defendió la importancia de canalizar la ayuda de manera coordinada para garantizar que llegue de forma eficaz a quienes más la necesitan.

El Fons Valencià per la Solidaritat, integrado actualmente por 166 entidades locales —158 ayuntamientos y 8 mancomunidades—, continúa consolidándose como el principal instrumento de cooperación internacional municipalista de la Comunitat Valenciana, permitiendo que incluso los municipios más pequeños puedan participar en proyectos de ayuda humanitaria y desarrollo con un impacto que sería imposible alcanzar de forma individual.

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