Un nuevo atropello en la travesía de Vilamarxant vuelve a levantar la indignación ciudadana

El reciente atropello de una mujer mayor reabre el debate sobre la seguridad en la travesía de la CV-50, mientras crece la presión política, institucional y vecinal para exigir la construcción de la Ronda Oeste y medidas inmediatas que reduzcan el riesgo para los peatones.

El último atropello registrado esta semana en la CV-50 a su paso por Vilamarxant, en el que una mujer de avanzada edad resultó herida de carácter leve, ha vuelto a poner el foco sobre la seguridad de una de las travesías más transitadas del municipio. El accidente se produce apenas unas semanas después de otro atropello de extrema gravedad ocurrido en el mismo tramo, lo que ha reactivado las demandas para que las administraciones aceleren actuaciones que permitan reducir el riesgo para peatones y conductores.

La formación Ciudadanos Vilamarxant ha lamentado el nuevo siniestro y ha insistido en que la situación "ya no admite más demoras". La formación recuerda que tras el anterior atropello ya reclamó medidas urgentes como el refuerzo de la señalización, la mejora de la iluminación, nuevas limitaciones de velocidad y el estudio de restricciones al tráfico pesado mientras llega la solución definitiva.

Una reivindicación que va mucho más allá de un partido político

La preocupación por la seguridad en la travesía de la CV-50 lleva años creciendo en Vilamarxant, pero se ha intensificado especialmente tras el grave atropello sufrido el pasado 18 de mayo por una vecina de 91 años, que fue arrollada por un camión y sufrió lesiones de enorme gravedad, incluida la amputación de una pierna. A raíz de aquel accidente, Ciudadanos registró un escrito ante la Generalitat reclamando información sobre el estado de la futura Ronda Oeste y solicitando medidas urgentes para reducir el tráfico pesado mientras se ejecuta la infraestructura.

Las reivindicaciones no proceden únicamente de la oposición. El propio Ayuntamiento de Vilamarxant y su alcalde también han reclamado públicamente la licitación de la variante, defendiendo que el municipio soporta un volumen de tráfico incompatible con la seguridad de una travesía urbana y reclamando que la Generalitat acelere una infraestructura considerada estratégica para sacar del casco urbano miles de vehículos, especialmente camiones.

Recogidas de firmas y movilización ciudadana

En los últimos meses la reivindicación también ha llegado a la calle. El Ayuntamiento promovió una lectura de manifiesto y una recogida de firmas para reclamar la construcción de la Ronda Oeste de la CV-50, una iniciativa que contó con el respaldo de numerosos vecinos y colectivos locales para exigir una solución definitiva al problema del tráfico de paso.

Por su parte, Ciudadanos ya ha advertido de que, si tras el verano no existen avances reales en la ejecución del proyecto, impulsará junto a los vecinos movilizaciones, manifestaciones e incluso cortes de la CV-50 para reclamar actuaciones inmediatas.

Con este nuevo atropello, el segundo registrado en apenas unas semanas en el mismo tramo urbano, vuelve a intensificarse una reivindicación que ya comparten vecinos, Ayuntamiento y distintos representantes políticos: reducir el tráfico que atraviesa diariamente Vilamarxant y construir cuanto antes la esperada Ronda Oeste, considerada la actuación clave para mejorar la seguridad vial y evitar que se repitan nuevos accidentes.

Comentarios


EN TITULARES