El Hospital de Teruel se queda sin neurólogos y deja sin atención especializada a más de 84.000 personas

El cierre de facto del servicio de Neurología del Hospital Obispo Polanco preocupa en el Rincón de Ademuz, una de las zonas que dependen de este centro para la atención de patologías como ictus, Parkinson o epilepsia

El Hospital Obispo Polanco de Teruel se ha quedado sin ningún neurólogo en activo, una situación que afecta directamente a una población de referencia de más de 84.000 habitantes repartidos entre la provincia de Teruel, varias zonas de Guadalajara y el Rincón de Ademuz.

La falta de especialistas ha provocado la suspensión de las consultas externas de Neurología, la reorganización de la atención a los pacientes hospitalizados y la derivación a Zaragoza de los casos de ictus que llegan al servicio de Urgencias, una circunstancia que ha generado una fuerte preocupación entre los profesionales sanitarios.

La Sociedad Aragonesa de Neurología (SARAN) ha denunciado públicamente la situación y ha responsabilizado al Departamento de Sanidad del Gobierno de Aragón de no haber previsto sustituciones ni medidas suficientes para garantizar la continuidad asistencial. Su presidenta, Elena Muñoz Farjas, ha advertido de que la desaparición completa de un servicio de Neurología en una provincia no puede considerarse un problema organizativo menor debido a la importancia de las patologías que atiende esta especialidad.

Un servicio debilitado durante meses

El servicio de Neurología del Hospital Obispo Polanco contaba con cuatro plazas, de las cuales tres eran estructurales y una correspondía a un programa temporal. Sin embargo, según denuncia la sociedad científica, nunca llegaron a cubrirse simultáneamente todos los puestos disponibles.

Durante los últimos meses la situación se fue deteriorando progresivamente. Una especialista permanecía de baja por maternidad sin sustitución, otra redujo su jornada laboral y posteriormente se trasladó a otro centro sanitario, mientras que los dos facultativos que continuaban en activo asumieron una carga asistencial creciente para evitar que los pacientes quedaran desatendidos.

A pesar de que la falta de personal era conocida desde hacía tiempo, SARAN asegura que las medidas adoptadas resultaron insuficientes. La convocatoria de plazas de difícil cobertura únicamente incluyó una vacante para el hospital turolense y, además, las dos plazas disponibles de Neurología en Teruel no fueron ofertadas durante el acto centralizado de adjudicación de contratos temporales celebrado el pasado 28 de mayo.

Atención a enfermedades de alta complejidad

La Neurología es una especialidad fundamental para el tratamiento de enfermedades como el ictus, la epilepsia, el Parkinson, la esclerosis múltiple, la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), las demencias, las cefaleas graves y diversas patologías neuromusculares.

La ausencia de neurólogos obliga ahora a trasladar a Zaragoza a los pacientes que sufren un ictus, una enfermedad en la que cada minuto resulta decisivo para reducir las secuelas y mejorar las posibilidades de recuperación.

La sociedad científica considera que esta situación plantea un importante problema de equidad territorial, ya que los pacientes de Teruel y de las zonas dependientes del hospital deben recorrer largas distancias para acceder a una atención especializada que sí está disponible en otras áreas sanitarias.

Mayor preocupación ante la llegada del verano

La situación adquiere una relevancia especial a las puertas del verano, periodo en el que la población de la provincia aumenta considerablemente debido a la llegada de turistas y al regreso temporal de numerosos residentes vinculados al territorio.

Hasta ahora, el servicio de Neurología del Obispo Polanco atendía consultas externas, pacientes hospitalizados, urgencias, hospital de día y tratamientos complejos relacionados con enfermedades neurodegenerativas y neuromusculares. Buena parte de esta actividad ha quedado paralizada o ha tenido que ser reorganizada.

Reclamación de soluciones urgentes

La Sociedad Aragonesa de Neurología ha solicitado al Departamento de Sanidad una actuación inmediata para restablecer la atención neurológica en el hospital turolense mediante la cobertura de las vacantes existentes y la sustitución efectiva de las bajas.

Entre las medidas propuestas figuran la planificación anticipada de las necesidades de personal, la oferta de contratos estables que favorezcan la permanencia de especialistas, incentivos específicos para plazas de difícil cobertura, fórmulas de colaboración con hospitales de referencia y una planificación especial para los periodos de mayor presión asistencial.

Los neurólogos aragoneses consideran que la situación actual pone de manifiesto las dificultades que atraviesan algunos hospitales periféricos para captar y retener especialistas, una problemática que, aseguran, requiere soluciones estructurales para garantizar la igualdad de acceso a la atención sanitaria especializada en todo el territorio.

 

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