La Diputación reactiva la construcción de la nueva carretera del Cordel de la Garrofera entre Marines y Olocau
La actuación, valorada en 5,2 millones de euros, incorporará un itinerario ciclopeatonal y mejorará la seguridad y la conectividad en un entorno estratégico de la Sierra Calderona.
La Diputación
de Valencia ha dado un nuevo impulso al proyecto para la construcción de una nueva carretera con itinerario ciclopeatonal sobre el trazado del
Cordel de la Garrofera, una infraestructura clave que discurre
entre los términos municipales de Marines y
Olocau y que permitirá mejorar de forma notable la seguridad
vial y la movilidad en la zona.
La diputada
de Carreteras y vicepresidenta segunda de la institución provincial, Reme Mazzolari, ha señalado que, tras completar la
tramitación técnica, se ha dado un paso decisivo hacia su ejecución, con la actualización del presupuesto y el avance de los convenios
necesarios para licitar las obras.
Un proyecto complejo que se retoma tras la dana
La
responsable provincial ha destacado la complejidad de la actuación, tanto desde
el punto de vista técnico como administrativo, al tratarse de una vía que
conecta una carretera de la Generalitat con una base
militar de titularidad estatal, además de afectar a dos
municipios.
El proyecto,
aprobado en 2024, quedó
paralizado temporalmente debido a la dana, que obligó a la Diputación a
destinar una inversión global de 84 millones
de euros para hacer frente a sus consecuencias. Según ha
explicado Mazzolari, la reactivación ha sido posible tras la confirmación del
Gobierno central de que transferirá los casi 30
millones de euros pendientes, lo que permite retomar esta
actuación considerada prioritaria.
Una inversión para mejorar la seguridad y la movilidad
La
intervención contempla una inversión de 5,2 millones de
euros y supondrá la transformación de esta vía pecuaria en una carretera de titularidad autonómica, incorporando
además un carril ciclopeatonal que fomentará una movilidad
más segura y sostenible.
Con una
longitud aproximada de 3,5
kilómetros, el trazado se inicia en una glorieta conectada con
la CV-25 y finaliza en el acceso a la base militar
General Almirante, actuando además como límite entre los municipios de Marines
y Olocau.
La nueva
carretera contará con un carril por
sentido de tres metros de ancho, además de arcenes de un metro, mientras que el itinerario
ciclopeatonal discurrirá paralelo a la calzada, separado mediante un elemento
de hormigón para garantizar la seguridad de peatones y ciclistas.
Mejora de accesos y vertebración del territorio
El proyecto
también contempla la mejora de accesos a distintos puntos del entorno,
incluyendo el polígono industrial,
la urbanización Pla de Marco, una granja porcina y los accesos al Parque Natural de la Sierra Calderona, además de
caminos rurales, terrenos agrícolas y un albergue juvenil.
Asimismo, se
habilitará una nueva intersección para cambio de sentido en el punto final del
recorrido, mejorando la funcionalidad de la vía.
Impulso a la vertebración territorial
Con esta
actuación, la Diputación de Valencia refuerza su apuesta por la vertebración del territorio, facilitando la
conexión entre núcleos urbanos, espacios naturales y zonas productivas, al
tiempo que mejora la seguridad vial en un entorno con múltiples usos.
La reactivación del proyecto supone, según la institución
provincial, el cumplimiento de un compromiso adquirido con los municipios
afectados y un paso importante hacia una movilidad más eficiente, segura y
sostenible en la comarca.





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