Descubren en Teruel cuatro nuevos tipos de bivalvos fósiles del Cretácico Inferior increíblemente conservados
El hallazgo realizado en la mina Santa María de Ariño refuerza la importancia internacional del yacimiento paleontológico turolense.
Ariño
vuelve a situarse en el foco de la paleontología internacional tras el descubrimiento
de cuatro nuevos tipos de bivalvos fósiles procedentes de la Formación Escucha,
datados en el periodo Albiense del Cretácico Inferior, hace aproximadamente 100
millones de años.
La investigación ha sido desarrollada por un equipo internacional
integrado por especialistas de la Fundación
Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis, el Museo Geominero del Instituto Geológico y Minero
de España-CSIC y el Dinosaur Isle Museum.
Los fósiles fueron recuperados en la mina de carbón a cielo
abierto Santa María de Ariño, un yacimiento conocido internacionalmente por la
abundancia de restos de dinosaurios, cocodrilos, tortugas y por su excepcional
registro de ámbar con bioinclusiones, excavado por la Fundación Dinópolis desde
el año 2010.
Fósiles con conservación excepcional
Los investigadores han
identificado las especies Margaritifera
araujensis, “Unio”
escuchana y Protopotomida
ariniensis, pertenecientes al grupo de los Unionida, bivalvos
de agua dulce.
Uno de los aspectos más destacados
del hallazgo es el extraordinario estado de conservación de los fósiles, ya que
mantienen su concha original de aragonito y algunos conservan incluso el brillo
iridiscente del nácar, un rasgo muy poco habitual en el registro fósil.
La especie Margaritifera araujensis ha sido dedicada al
malacólogo Rafael Araujo, investigador y conservador especializado en náyades
del Museo Nacional de Ciencias Naturales-CSIC. Por su parte, “Unio” escuchana y Protopotomida
ariniensis hacen referencia a los municipios de Escucha y
Ariño.
Un antiguo humedal costero del Cretácico
El estudio también ha permitido
descubrir que estos bivalvos convivían con moluscos propios de ambientes
salobres, como corbúlidos y determinados gasterópodos ornamentados.
Esta asociación indica que los
humedales costeros donde habitaban sufrían inundaciones ocasionales de agua
marina, lo que aporta nueva información sobre la evolución de los ecosistemas
del Cretácico Inferior en el noreste de la península ibérica.
Según el equipo científico, la
zona de Ariño pudo actuar como refugio para diversas especies de agua dulce
durante las subidas del nivel del mar, favoreciendo el aislamiento de las
poblaciones y la aparición de diferencias evolutivas respecto a otras faunas
europeas de la época.
Investigación internacional
El estudio ha sido liderado por la
investigadora Graciela Delvene, del Museo Geominero-CSIC, y ha contado con la
participación de Martin Munt, del Dinosaur Isle Museum, además de Eduardo
Espílez y Luis Mampel, de la Fundación Dinópolis.
La investigación ha sido publicada
en la revista científica Cretaceous Research
bajo el título New non-marine Mollusca from the Escucha Formation (Albian, Lower
Cretaceous) bone- and amber-bearing locality at Ariño, northeastern Spain.
El
trabajo ha contado con financiación de distintos proyectos científicos
nacionales y europeos, además del respaldo del Gobierno de Aragón y del
Ministerio de Ciencia e Innovación.






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