València construirá un depósito de tormentas en Nazaret para evitar inundaciones
El Ayuntamiento aprueba una inversión de casi 12 millones de euros para una infraestructura clave en la desembocadura del Turia, con el objetivo de reducir vertidos contaminantes y avanzar en el desarrollo del Parque de Desembocadura.
El
Ayuntamiento de València ha aprobado el
proyecto de construcción de un nuevo
depósito de tormentas en el barrio de Nazaret, una actuación
que contará con una inversión de 11.999.976,87
euros y que será fundamental para mejorar la gestión del agua
en la zona final del antiguo cauce del Turia.
La decisión ha sido adoptada por la Junta de Gobierno Local y
anunciada por la concejala María José
Ferrer San Segundo, quien ha destacado que la infraestructura
permitirá, en primer lugar, evitar
inundaciones en una zona especialmente sensible, y en segundo
lugar, mejorar la calidad del agua en la lámina situada
entre el puerto y Nazaret, un aspecto clave para el desarrollo urbanístico
previsto con el futuro Parque de Desembocadura.
El nuevo depósito recogerá la
denominada “primera agua” de lluvia, que es la más contaminada,
para retenerla, tratarla y enviarla posteriormente a depuración,
evitando así su vertido directo al entorno natural. Esta actuación responde a
una reivindicación histórica del vecindario y
permitirá avanzar en la mejora ambiental del tramo final del río.
Actualmente, Nazaret dispone de
una red unitaria de saneamiento que canaliza las aguas
residuales hacia la Estación de
Bombeo de Fernando Morais de la Horra, desde donde son
impulsadas hasta el sistema general y finalmente a la EDAR
de Pinedo. Sin embargo, en episodios de lluvias intensas, el
sistema se ve desbordado y provoca vertidos al
antiguo cauce del Turia, lo que hace necesaria esta nueva
infraestructura.
El proyecto contempla la
construcción de un depósito en
derivación con una capacidad aproximada de 3.000 metros cúbicos,
unas dimensiones interiores de 40 por 30
metros y una altura de 5,17 metros.
Estará acompañado de un pozo de bombeo con tres bombas para su vaciado y un
canal aliviadero que conducirá el agua hacia el cauce, incorporando sistemas de
filtrado y limpieza.
Además, en el punto de vertido se
prevé la instalación de plantas
acuáticas y sistemas de biorremediación, que contribuirán a la autodepuración de las aguas pluviales, reforzando
así la calidad ambiental del entorno.
El
plazo de ejecución estimado será de 18 meses
desde el inicio de las obras. Tras la aprobación del proyecto, el Ayuntamiento
iniciará ahora el proceso de licitación,
mientras continúa trabajando en otras actuaciones similares en el antiguo cauce
para alcanzar la máxima calidad del agua en toda la zona,
uno de los objetivos prioritarios para la ciudad.







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