Tensión entre los agricultores por impacto de la guerra en Oriente Medio

La Asociación Valenciana de Agricultores advierte de que el conflicto bélico y las tensiones comerciales internacionales pueden encarecer fertilizantes, combustible y energía, además de afectar a las exportaciones agroalimentarias a Estados Unidos

La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) ha urgido a los gobiernos de España, la Unión Europea y Estados Unidos a rebajar la tensión internacional ante el conflicto bélico en Oriente Medio, alertando de los graves perjuicios que la situación puede ocasionar al sector agrario.

La organización agraria advierte de que las dificultades en la producción y comercialización de materias primas en países asiáticos, especialmente en la zona del Estrecho de Ormuz, están afectando a los flujos comerciales internacionales. A ello se suma el conflicto diplomático y comercial entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, un escenario que podría repercutir en el comercio agroalimentario.

Según AVA-ASAJA, esta situación amenaza con encarecer los costes de producción en las explotaciones agrarias, especialmente en lo relativo a fertilizantes, gasóleo agrícola y energía utilizada para maquinaria y sistemas de riego.

Subida de combustibles y fertilizantes

La organización señala que en los primeros días del conflicto ya se está detectando una subida generalizada de los combustibles, así como un incremento significativo en el precio de los fertilizantes, especialmente los nitrogenados.

El motivo es que la guerra afecta directamente a la fabricación y al comercio de materias primas clave como el amoníaco, la urea, el azufre o el gas natural, elementos esenciales para la producción de abonos.

Los fertilizantes representan alrededor del 15% de los costes de producción en la agricultura valenciana, y su precio ya se había incrementado más de un 12% en el último año.

Este aumento previo está relacionado con la imposición de aranceles adicionales a los fertilizantes procedentes de Rusia y Bielorrusia, así como con la aplicación del Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM), una normativa europea que desde el pasado 1 de enero establece un precio a las emisiones de carbono asociadas a productos importados intensivos en energía, como los fertilizantes.

Petición de medidas a la Unión Europea

AVA-ASAJA respalda las reivindicaciones trasladadas por el presidente de ASAJA Nacional, Pedro Barato, al comisario europeo de Agricultura, Christophe Hansen, con el objetivo de frenar la escalada de precios en el mercado de fertilizantes.

Entre las medidas solicitadas destacan la eliminación durante al menos cinco años de los aranceles a la Nación Más Favorecida, la supresión inmediata del mecanismo CBAM y la puesta en marcha de ayudas extraordinarias al sector agrario fuera de la Política Agrícola Común (PAC).

Asimismo, la organización reclama medidas de apoyo por parte del Gobierno de España para compensar el incremento de costes que pueden sufrir agricultores y ganaderos.

“Las guerras nunca son buenas para el campo”

El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, ha advertido de las consecuencias económicas que puede tener el conflicto si se prolonga en el tiempo.

Según Aguado, “las guerras nunca son buenas para el campo. Los gobernantes deben rebajar la tensión y actuar con mayor moderación para acabar con este conflicto cuanto antes”.

El dirigente agrario ha señalado además que el sector observa con preocupación la escalada actual y sus posibles efectos sobre el mercado agrícola, subrayando que el sector agrario puede ser uno de los más perjudicados si la crisis se agrava.

En este sentido, ha reclamado que, en caso de que la situación se prolongue, se activen medidas de apoyo contundentes para evitar que agricultores y ganaderos vuelvan a asumir los costes derivados de conflictos ajenos al sector.

Comentarios


EN TITULARES