Domeño y Casinos reclaman unidad comarcal para buscar otra ubicación a la planta de biometano de Llíria

El alcalde de Domeño reclama unidad comarcal para pedir una ubicación alternativa para la instalación, mientras Llíria recuerda que la autorización depende de la Conselleria / Casinos anuncia un litigio administrativo contra el proyecto

El pleno ordinario celebrado el 11 de marzo por la Mancomunitat Camp de Túria estuvo marcado por el debate sobre la proyectada planta de biometano en el término municipal de Llíria, una instalación que ha generado movilización ciudadana en municipios cercanos como Domeño y Casinos.

Durante el turno de ruegos y preguntas, el alcalde de Domeño puso sobre la mesa la preocupación social que existe en la zona por la ubicación prevista para la planta, situada cerca de núcleos habitados de ambos municipios.

Domeño pide trasladar la planta a una zona más aislada

El alcalde de Domeño, Francisco Gómez, señaló que el proyecto ha provocado manifestaciones y movilización ciudadana en los municipios afectados y lamentó la disparidad de posturas dentro de la comarca. Según explicó, algunos ayuntamientos han “magnificado el problema”, otros lo han minimizado y otros se han puesto de perfil.

Ante esta situación, pidió a la mancomunidad que traslade al Ayuntamiento de Llíria la petición de buscar una ubicación alternativa para la macroplanta, en un emplazamiento más aislado y alejado de los núcleos de Domeño, Casinos y la zona de Camp de Llíria.

El alcalde defendió además la necesidad de “unidad entre todos los municipios de la comarca” para trasladar un mensaje común al consistorio edetano y a la empresa promotora del proyecto.

Llíria recuerda que la autorización depende de la Conselleria

Desde el Ayuntamiento de Llíria se respondió que la elección de la ubicación no es una competencia municipal, ya que la empresa promotora ha adquirido una parcela concreta y corresponde a la Generalitat Valenciana, a través de la Conselleria competente, autorizar o no el proyecto.

En este sentido, se insistió en que ni el Ayuntamiento de Llíria ni la propia mancomunidad tienen capacidad administrativa para decidir sobre la implantación de la planta, aunque se mostró dispuesto a respetar la postura que adopte la Mancomunitat.

También se planteó la posibilidad de trasladar a la Conselleria la necesidad de regular la distancia mínima entre este tipo de instalaciones y los núcleos urbanos.

Llamamiento a negociar con la empresa promotora

El alcalde de Domeño respondió que es plenamente consciente de las competencias legales, pero defendió la importancia de trasladar una petición conjunta a la empresa promotora para que estudie cambiar la ubicación de la planta.

A su juicio, una instalación de estas características —que podría convertirse en “el buque insignia” de la compañía— tendría mayor respaldo si cuenta con el apoyo institucional y social de la comarca.

Tendría mucha más aceptación social si se instala en un lugar donde cause menos molestias”, señaló durante su intervención.

Casinos anuncia acciones administrativas contra el proyecto

El alcalde de Casinos, Miguel Navarré, avanzó que su ayuntamiento ha iniciado un litigio administrativo relacionado con el procedimiento de tramitación del proyecto.

Según explicó, los ayuntamientos de Casinos y Domeño no fueron consultados como administraciones colindantes, tal como establece la normativa urbanística valenciana (LOTUP), por lo que están impugnando la forma en que se ha desarrollado el proceso.

Navarré aseguró que, si prospera esta vía administrativa, el proyecto podría quedar paralizado.

Además, anunció que el Ayuntamiento de Casinos está preparando, junto con Domeño, una moción para debatir en profundidad el asunto en un próximo pleno de la mancomunidad.

El alcalde recordó que la situación actual puede repetirse en otros municipios: “Hoy nos ha tocado a Domeño y a Casinos, pero mañana puede ser La Pobla, Náquera o cualquier otro pueblo del Camp de Túria”, advirtió.

La Mancomunitat pide rebajar la tensión

La presidenta de la Mancomunitat, Amparo Navarro, defendió durante el pleno la necesidad de rebajar la tensión generada en torno al proyecto y trabajar desde la serenidad para alcanzar acuerdos.

Navarro explicó que la información sobre la planta llegó a la institución cuando el proceso ya estaba avanzado y con las posiciones de cada parte muy definidas, lo que ha dificultado un debate más pausado.

La presidenta insistió en la importancia de reflexionar sobre qué modelo medioambiental quiere la comarca para el futuro, evitando el ruido político y buscando una postura común entre los municipios.

Olocau también pide una postura conjunta

En la misma línea se expresó el alcalde de Olocau, Antonio Ropero, quien pidió unidad entre los ayuntamientos para abordar este tipo de proyectos.

Ropero recordó que la legislación actual otorga muchas competencias a la Generalitat y que los ayuntamientos cuentan con instrumentos limitados, como las declaraciones responsables vinculadas a determinadas actividades.

Por ello, defendió que el debate debe servir para construir una posición común de la comarca que posteriormente pueda trasladarse a las Corts Valencianes, donde se aprueba la normativa que regula estas instalaciones.

Próximo pleno monográfico sobre la planta

El debate sobre la planta de biometano continuará en la Mancomunitat del Camp de Túria en un próximo pleno, en el que se abordará el asunto de forma específica a partir de la moción impulsada por el Ayuntamiento de Casinos.

Desde el consistorio de Llíria se ha pedido que ese debate se desarrolle de forma ordenada y con una base jurídica y técnica clara, evitando el catastrofismo y analizando el proyecto con rigor.

La polémica en torno a la planta de biometano sigue así abierta en la comarca, con posiciones distintas entre municipios y con el foco puesto ahora en la tramitación administrativa y en la posible intervención de la Generalitat Valenciana.

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