Investigadores valencianos logran avances esperanzadores para proteger la citricultura mediterránea frente a la mayor amenaza de los cítricos
Los resultados obtenidos en Chipre con un programa de control biológico refuerzan la estrategia para frenar la expansión del HLB, una enfermedad que ha devastado plantaciones en otros continentes y que supone el mayor riesgo para los cítricos del Mediterráneo.
El
Institut
Valencià d'Investigacions Agràries (IVIA) ha dado un importante
paso adelante en la lucha contra el Huanglongbing (HLB), conocido también como greening
de los cítricos, tras los resultados obtenidos durante dos años de colaboración
científica en Chipre.
El objetivo del programa es contener la expansión del insecto que transmite
esta enfermedad, considerada actualmente la mayor amenaza para la citricultura
mediterránea, mediante técnicas de control biológico.
Desde
que en 2023
se detectó en Chipre el psílido asiático (Diaphorina citri),
principal vector de la enfermedad, el IVIA ha trabajado junto a las autoridades
del país para desarrollar una estrategia basada en la introducción de enemigos
naturales capaces de reducir drásticamente sus poblaciones. La enfermedad no
tiene cura una vez infecta al árbol, por lo que impedir la propagación del
insecto transmisor es la principal herramienta de defensa.
Resultados muy positivos tras dos años de trabajo
Durante
este periodo, investigadores del IVIA han realizado cuatro
misiones científicas en la isla, proporcionando asesoramiento
técnico, formación especializada y apoyo en la planificación del programa de
control biológico. En la última misión, desarrollada en mayo de 2025, los
técnicos comprobaron sobre el terreno que el parasitoide Tamarixia
radiata se ha establecido con éxito y se ha dispersado de forma
natural por toda la isla.
Además,
los investigadores identificaron una nueva especie autóctona de parasitoide que
también ataca al insecto transmisor del HLB, aumentando así la eficacia del
control biológico. Según el IVIA, durante esta primavera se han registrado niveles muy
elevados de parasitismo, mientras que las poblaciones del
psílido asiático se han reducido de forma muy significativa respecto a años
anteriores.
La
importancia de estos resultados radica en que el HLB ha provocado
auténticas catástrofes agrícolas en otras zonas del mundo. En Florida,
la producción de naranjas ha caído más de un 90 % en poco más de dos décadas,
mientras que en Brasil la enfermedad ha obligado a eliminar
millones de árboles y ha provocado importantes pérdidas de producción. El
patógeno obstruye el sistema vascular de los cítricos, provoca el
amarilleamiento de las hojas, deforma los frutos, reduce drásticamente la
producción y termina causando la muerte del árbol.
Aunque
la enfermedad todavía no se ha detectado en la citricultura peninsular,
los especialistas recuerdan que la presencia de sus insectos vectores en
distintos puntos de Europa convierte la prevención en una prioridad absoluta
para proteger uno de los principales sectores agrícolas españoles.
La
Comunitat Valenciana concentra actualmente 151.401 hectáreas de cultivo de
cítricos, lo que representa aproximadamente el 52 % de toda
la superficie citrícola española, motivo por el que el éxito de
estas investigaciones adquiere una especial relevancia para el futuro del
sector.
El
IVIA ha confirmado que continuará colaborando con las autoridades de Chipre y
con distintos organismos internacionales para consolidar este programa de
control biológico y reforzar la protección de toda la cuenca mediterránea
frente a una enfermedad que amenaza la producción mundial de naranjas,
mandarinas, limones y pomelos. Paralelamente, La Unió Llauradora
ha reclamado al Ministerio de Agricultura nuevas ayudas y medidas preventivas
que permitan reforzar la vigilancia y la capacidad de respuesta ante una
posible llegada del HLB a España.






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