El precio de la trufa negra se desploma y amenaza la viabilidad del sector

AVA-ASAJA alerta de un desplome histórico de las cotizaciones en origen y reclama ayudas públicas, promoción del consumo y cambios normativos para frenar la crisis del cultivo.

La rentabilidad del cultivo de la trufa negra atraviesa uno de sus peores momentos. La Asociación Valenciana de Agricultores AVA-ASAJA ha denunciado un desplome histórico del precio en origen de la trufa negra (Tuber melanosporum), que en apenas unas semanas ha pasado de cotizar en torno a los 500 euros por kilo a situarse entre los 125 y 150 euros por kilo, lo que supone una caída del 75% en lo que va de campaña. Estas cifras quedan muy lejos de los 1.000 a 1.500 euros por kilo alcanzados en ejercicios anteriores.

Según productores consultados por la organización agraria en la provincia de Castellón, los compradores han ido reduciendo progresivamente los precios durante el mes de diciembre y, en algunos casos, incluso han evitado fijar una cotización en el momento de la venta. Tras cerrarse la pasada campaña en torno a los 700 euros por kilo, la actual se inició con precios cercanos a los 500 euros para la trufa de primera calidad. Sin embargo, la alegación de un exceso de producción y una menor demanda ha provocado una bajada continuada hasta niveles que muchos productores consideran inviables.

Ante esta situación, parte de los truficultores ha optado por no vender el producto a precios tan bajos y esperar una posible recuperación del mercado. La crisis se ve agravada, además, por la elevada presencia del escarabajo de la trufa (Leiodes cinnamomeus), una plaga que deprecia gravemente el valor comercial del hongo. La trufa afectada por este insecto se está pagando en torno a los 30 euros por kilo, lo que lleva a muchos agricultores a destinarla a la elaboración de esporas para favorecer futuras producciones en lugar de comercializarla.

El delegado de AVA-ASAJA en Villa de El Toro, Enrique Romero, ha señalado que “salvo en los meses de confinamiento por la pandemia del Covid, la situación comercial de la trufa nunca había sido tan desastrosa”. Romero apunta a una elevada producción en otras zonas productoras como Aragón y a una posible caída de la demanda en mercados tradicionales como Francia, pero advierte de que “con estos precios no se cubren ni los gastos de producción”.

Ante este escenario, AVA-ASAJA reclama al Gobierno una batería de medidas para reactivar el sector. Entre ellas, solicita la financiación de campañas de promoción que fomenten el consumo de trufa en el mercado nacional, la agilización de los trámites para abrir nuevos mercados exteriores —especialmente en Asia— y una modificación de la legislación para impedir que se etiqueten como productos con trufa aquellos alimentos que solo contienen aromas o ingredientes sustitutivos. Según la organización, hasta el 80% de los productos que anuncian trufa en su etiquetado no incorporan realmente este hongo.

La asociación agraria también reivindica la puesta en marcha de riegos de apoyo en las explotaciones, con una tramitación administrativa más ágil, para garantizar una producción estable y de calidad. Asimismo, pide un mayor control de la fauna salvaje, especialmente del jabalí, para reducir las pérdidas, y la investigación y aprobación de soluciones fitosanitarias y biológicas eficaces contra el escarabajo de la trufa.

AVA-ASAJA advierte de que, sin medidas urgentes, el desplome de los precios puede provocar el abandono de explotaciones y poner en riesgo un cultivo estratégico para el interior rural, tanto por su valor económico como por su papel en la fijación de población y el mantenimiento del medio natural.

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