El campo valenciano pierde un 5% de su producción citrícola en la campaña 2025/2026
Las previsiones apuntan a 1,46 millones de toneladas de cítricos, un 4,7% menos que el pasado año y un 17,5% por debajo de la media de las últimas cinco campañas
La
campaña citrícola 2025/2026 arranca en la provincia de Valencia
con perspectivas negativas. Según las primeras estimaciones, la producción
alcanzará 956.000 toneladas de naranjas y 508.363 toneladas de mandarinas,
lo que supone un descenso del 4,7% respecto al año
pasado y una reducción todavía mayor frente a la media de las
últimas cinco campañas (-17,5%).
El retroceso se concentra especialmente en los híbridos (-16,5% y -36.102 toneladas), con fuerte
impacto en la variedad Clemenvilla
(-37,4% y -17.294 t) y en las satsumas
(-18.521 t). Las clementinas
muestran un leve crecimiento del 3% (+7.236 t), aunque siguen muy lejos de los
volúmenes de referencia quinquenales (-28,9%). En el caso de las naranjas, la mejora de la variedad Valencia Late (+17,2% y +20.038 t) no logra
compensar la bajada del grupo Navel
(-4,9% y -40.052 t).
Contexto autonómico y factores
adversos
El conjunto de la Comunitat
Valenciana no escapa a esta tendencia. La previsión global es de 2,5 millones de toneladas, lo que supone 217.126 toneladas menos que la campaña anterior
(-8%) y confirma la cosecha más baja en más de cuatro décadas.
Las adversidades meteorológicas
han sido determinantes: altas temperaturas, lluvias intensas en marzo,
pedriscos en mayo, julio y agosto, y un mes de junio extremadamente cálido que
favoreció la caída del fruto. A ello se suma la presión de plagas como la araña roja y la araña
asiática, y el repunte de enfermedades como la alternaria.
En la provincia de Valencia,
además, la DANA de octubre de 2024 afectó a numerosas
explotaciones cercanas a cauces fluviales, reduciendo superficie cultivada y
agravando la situación del sector.
Compras adelantadas y precios
El menor volumen de fruta ha
adelantado las operaciones de compra unas cinco
semanas respecto a la campaña pasada, iniciándose ya en la
semana 30. La presión por asegurar parcelas de calidad ha elevado las
cotizaciones de variedades como Clemenules
y Navelina, que se sitúan por encima de los precios
registrados en las dos últimas campañas y también de la media de los últimos
cinco años.
Una campaña marcada por la
incertidumbre
El sector citrícola valenciano
afronta, por tanto, una campaña de nuevo complicada, marcada por la falta de
producto, los efectos del cambio climático y las dificultades de control
sanitario. La provincia de Valencia, tradicional motor de la citricultura
autonómica, se enfrenta a una merma significativa de producción que amenaza la
estabilidad económica de muchas explotaciones familiares.





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