Rehenes del dolor en las listas de espera de la sanidad valenciana
© ESTHER COLLADO – Titaguas | Escribo desde la desesperación de quien lleva un año atrapada en el olvido de nuestro sistema sanitario. Mi calvario comenzó estando embarazada, cuando sufrí una pielonefritis y sepsis por una litiasis renal. Fui tratada de urgencia en el Hospital La Fe, donde decidieron esperar a que diera a luz porque la piedra se había movido. Sin embargo, tras el parto, ese mismo hospital me dejó en "tierra de nadie" y se desentendió de mi caso argumentando que no pertenecía a su departamento. La negligencia burocrática tuvo consecuencias inmediatas. A los dos meses de dar a luz, sufrí un nuevo episodio de pielonefritis y sepsis. En medio de un posparto durísimo y con un bebé lactante, me colocaron un catéter doble J. Desde entonces, mi vida es un bucle de infecciones recurrentes, dolores diarios y malestar constante. Me han tenido que recambiar el catéter, pero un año después sigo esperando la operación para quitarme la piedra. Es inhumano vivir así. T...








