Ecologistas exigen prohibir la construcción en zonas inundables y reubicar viviendas

Las organizaciones ecologistas reclaman cambios urgentes en la ordenación del territorio después de las inundaciones que han afectado a la Comunitat Valenciana y Baleares, con especial incidencia en la Safor y la Marina Alta.

Las organizaciones ecologistas Greenpeace y SEO/BirdLife han reclamado a las administraciones públicas que prohíban las nuevas construcciones en zonas inundables y estudien la reubicación progresiva de viviendas e infraestructuras situadas en áreas de alto riesgo, tras las graves consecuencias de la DANA Adam.

El episodio de lluvias torrenciales ha provocado carreteras cortadas, desbordamientos de ríos y barrancos, confinamientos en 145 poblaciones y rescates de personas atrapadas en azoteas y vehículos en distintos puntos de la Comunitat Valenciana y Baleares.

En Oliva, además, los equipos de emergencia han recuperado el cuerpo sin vida de una mujer octogenaria, que, según la información difundida, sería la tercera víctima mortal asociada al temporal, después de los fallecimientos registrados en Barcelona y Sagunto.

La responsable de Adaptación de Greenpeace, Elvira Jiménez, ha defendido la necesidad de impulsar un plan de retirada gestionada de las zonas de mayor peligrosidad, prestando especial atención a viviendas, hospitales, colegios y residencias de mayores.

La organización considera insuficiente limitarse a introducir medidas constructivas, como elevar las edificaciones un metro, si se continúa permitiendo la ocupación de terrenos expuestos a inundaciones graves.

Reclaman recuperar los cauces y adaptar el territorio al cambio climático

Greenpeace advierte de que el calentamiento del Mediterráneo está aportando más humedad y energía a los episodios de lluvias intensas. Según Jiménez, el mar Balear presenta temperaturas aproximadamente dos grados superiores a la media, una circunstancia que puede favorecer precipitaciones especialmente intensas.

La organización también propone aumentar la permeabilidad del suelo, evitar nuevas ocupaciones de cauces y espacios próximos a barrancos y reforzar los sistemas de alerta y preparación ciudadana.

Por su parte, SEO/BirdLife ha solicitado actualizar los mapas de zonas inundables incorporando los escenarios de cambio climático, revisar la planificación urbanística y estudiar la retirada progresiva de construcciones existentes cuando resulte necesaria para reducir el riesgo.

La entidad apuesta por recuperar los ecosistemas fluviales, restaurar los cauces y favorecer espacios naturales capaces de absorber y ralentizar las avenidas de agua, además de adaptar las infraestructuras más vulnerables.

Ambas organizaciones coinciden en que la prevención debe ir más allá de las actuaciones de emergencia y convertirse en una estrategia permanente, coordinada entre las distintas administraciones y respaldada por recursos suficientes.

Las entidades insisten en que proteger a la población exige reducir su exposición a las inundaciones, especialmente en territorios mediterráneos donde los episodios de precipitaciones extremas pueden agravarse como consecuencia del cambio climático.

 

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