La dana fue uno de los episodios de lluvia torrencial más extremos de la historia

El primer Índice Climático Actuarial Español sitúa las precipitaciones de octubre de 2024 entre los episodios más excepcionales de la serie histórica regional y constata que este tipo de anomalías se han vuelto notablemente más frecuentes durante los últimos ocho años.  

La dana que golpeó la Comunitat Valenciana en octubre de 2024 fue uno de los episodios de lluvia torrencial más extremos registrados en la serie histórica regional. Así lo determina el primer Índice Climático Actuarial Español (ICAE), elaborado por el Instituto de Actuarios de España para medir la evolución y frecuencia de los fenómenos climáticos extremos.  

En el caso de la dana valenciana, el subíndice de precipitación alcanzó una anomalía de 2,48 desviaciones estándar respecto al periodo histórico utilizado como referencia. El resultado refleja estadísticamente el carácter extraordinario de las precipitaciones que afectaron a la Comunitat Valenciana.  

El estudio aporta además otro dato significativo: las anomalías de este tipo se han vuelto notablemente más frecuentes durante los últimos ocho años que en los 22 años anteriores.  

España alcanzó en 2025 su mayor nivel de extremos climáticos desde 1961

El ICAE no estudia las condiciones climáticas medias, sino específicamente sus valores extremos. Para ello analiza seis variables: temperaturas máximas, temperaturas mínimas, precipitaciones, sequía, viento y nivel del mar.  

El periodo utilizado como referencia histórica comprende los años 1961 a 1990. Los resultados se expresan en desviaciones estándar, lo que permite trasladar variables muy diferentes a una misma escala y conocer hasta qué punto un determinado episodio se aleja de las condiciones consideradas de referencia.  

En el apartado de precipitaciones se analiza concretamente la máxima cantidad de lluvia acumulada durante periodos de cinco días consecutivos. La sequía se calcula a partir de la pérdida de humedad del suelo, mientras que para el viento se considera su potencia y no únicamente su velocidad.  

Los datos empleados proceden de Copernicus, el programa de observación de la Tierra de la Unión Europea, y la metodología está basada en el Actuarial Climate Index desarrollado en Estados Unidos y Canadá, posteriormente adaptado a las características climáticas y geográficas españolas.  

La evolución del nuevo índice muestra un cambio especialmente marcado durante las últimas décadas. Tras permanecer alrededor de cero e incluso registrar valores negativos durante buena parte de los años setenta y ochenta, comenzó un ascenso sostenido a partir de 1990, intensificado durante la última década.  

A cierre de 2025, el ICAE se situó alrededor de 1,3 desviaciones estándar, el valor más elevado de toda la serie disponible desde 1961. De acuerdo con el estudio, España registró así en 2025 su mayor nivel de extremos climáticos desde que comienza la serie analizada.  

Para comprobar el funcionamiento del índice, los investigadores analizaron dos acontecimientos recientes: la dana valenciana de 2024 y el incendio forestal de Madrid-Ávila de julio de 2026. En este último caso, el subíndice de sequía alcanzó 4,7 desviaciones estándar, el valor más extremo registrado en aquella zona, asociado a un déficit excepcional de humedad del suelo durante los meses anteriores al incendio.  

El Instituto de Actuarios considera que el nuevo indicador puede tener aplicaciones más allá del análisis climático, entre ellas servir de apoyo para establecer medidas de prevención, planificación urbanística y evaluación de los riesgos aseguradores ante fenómenos extremos.  

Los resultados colocan así a la dana de octubre de 2024 dentro de un contexto más amplio: además de confirmar estadísticamente el carácter excepcional de aquellas lluvias en la Comunitat Valenciana, el nuevo índice detecta una mayor frecuencia reciente de anomalías extremas y una tendencia ascendente de los extremos climáticos en España durante las últimas décadas.

 

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