La CHJ inicia en Chiva los estudios para transformar el tramo final del barranco del Poyo

Los sondeos se realizan en cinco puntos del cauce y servirán para definir una actuación de alrededor de cinco millones de euros en el entorno del puente viejo, con el objetivo de mejorar la capacidad de desagüe y garantizar la seguridad de las edificaciones próximas. 

La Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) ha iniciado una campaña de estudios geotécnicos en el tramo final del barranco del Poyo a su paso por Chiva. Los trabajos permitirán conocer con detalle las características del terreno y avanzar en la redacción del proyecto que determinará cómo intervenir en el entorno del puente viejo. 

Esta actuación constituye la fase final de los trabajos desarrollados en Chiva después de la dana del 29 de octubre de 2024. Las obras de emergencia ejecutadas desde entonces permitieron reparar los principales daños estructurales provocados por la avenida y mejorar las condiciones del cauce, pero quedó pendiente una intervención específica en este último tramo urbano. 

El objetivo es aumentar la capacidad de desagüe del barranco y completar la mejora global del cauce a su paso por Chiva. La intervención presenta una dificultad especial debido a su ubicación dentro del casco urbano y a la proximidad de diferentes edificios, circunstancia que obliga a estudiar cuidadosamente las alternativas antes de decidir la solución constructiva definitiva. 

Cinco sondeos y una actuación de unos cinco millones

Una máquina de sondeos trabaja sobre el propio lecho del barranco para realizar las prospecciones. Está previsto obtener muestras en cinco puntos, que permitirán analizar cuestiones como la resistencia a cortante del terreno —su capacidad para soportar fuerzas que puedan provocar deslizamientos— y determinar los ángulos de talud adecuados según la profundidad y los materiales existentes. 

Los resultados permitirán conocer las posibles limitaciones de las futuras obras y establecer cómo deberá ejecutarse la solución definitiva sin comprometer la seguridad de las construcciones situadas junto al cauce.

Esta intervención contará con un presupuesto estimado de alrededor de cinco millones de euros. La CHJ prevé tener preparado el anteproyecto antes de que finalice 2026. Posteriormente deberá redactarse y tramitarse el proyecto constructivo y completarse los procedimientos y autorizaciones necesarios antes de contratar y ejecutar las obras. 

Paralelamente, la Confederación dispone de cerca de otro millón de euros para acometer actuaciones adicionales de adecuación y refuerzo en el tramo final del barranco, tanto alrededor del puente viejo como aguas abajo. Entre las posibilidades estudiadas figura reforzar la protección de la margen derecha y mejorar la seguridad de las edificaciones próximas. 

La CHJ ha mantenido además una reunión con el Ayuntamiento de Chiva y se ha mostrado dispuesta a estudiar propuestas municipales para determinar otros puntos en los que resulte conveniente intervenir.

Al mismo tiempo, continúa avanzando otro proyecto de mayor alcance para reducir el volumen de agua que puede alcanzar el casco urbano de Chiva durante episodios de avenida. La iniciativa contempla crear zonas de laminación en los barrancos de Cañadillas, Covatillas, Contienda y Gallo y forma parte de los cinco proyectos adjudicados a la UTE TYPSA-GECIVAL para incrementar la resiliencia frente a inundaciones en la cuenca del barranco del Poyo. 

Estas zonas permitirán almacenar temporalmente parte del agua durante las avenidas, reduciendo y retrasando la punta de caudal. El objetivo es disminuir tanto la profundidad como la velocidad del agua que continúa aguas abajo y, con ello, reducir la intensidad con la que las avenidas pueden alcanzar el núcleo urbano de Chiva.

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