La CHJ defiende que la vegetación en los cauces «no constituye por sí sola un problema hidráulico»
El organismo y la FVMP reforzarán la información a los municipios ante el riesgo de inundaciones
La Confederación Hidrográfica del
Júcar (CHJ) y la Federación
Valenciana de Municipios y Provincias (FVMP) han celebrado una
reunión de trabajo para abordar la conservación y restauración de ríos y
barrancos y mejorar la información de la que disponen los ayuntamientos para
actuar ante el riesgo de inundaciones.
El encuentro, celebrado en la sede de la CHJ en València, ha
permitido también resolver dudas trasladadas por los municipios y aclarar el
reparto de competencias entre las diferentes administraciones responsables de
intervenir en los cauces.
La Confederación reconoce la
preocupación existente entre algunos ayuntamientos por la presencia de
vegetación durante episodios de lluvias intensas, pero sostiene que «su presencia no constituye por sí sola un problema hidráulico».
Durante la reunión, la CHJ ha
hecho balance de las actuaciones que desarrolla en la Demarcación Hidrográfica
del Júcar. Su Comisaría de Aguas destina alrededor de
10 millones de euros anuales al mantenimiento, conservación y
restauración de cauces. Actualmente se encuentran en ejecución simultánea 22 actuaciones de mantenimiento solo en la Comunitat Valenciana.
La
CHJ defiende el bosque de ribera y actúa contra las especies invasoras
La Confederación ha explicado que
las intervenciones en los cauces responden generalmente a una programación previa basada en criterios técnicos,
se desarrollan durante todo el año y se priorizan en función de las necesidades
detectadas sobre el terreno.
Estos trabajos requieren además
una tramitación técnica, administrativa y ambiental previa que, dependiendo de
cada actuación, puede exigir informes, autorizaciones y coordinación con otras
administraciones.
La CHJ ha defendido especialmente
la función de la vegetación autóctona de ribera,
que contribuye a estabilizar las márgenes, reducir la erosión, disminuir
localmente la velocidad del agua, filtrar y favorecer la retención de
sedimentos. El organismo señala igualmente su escasa relevancia como causa de
desbordamientos cuando se producen grandes avenidas.
Una situación diferente es la de
especies exóticas invasoras como la caña común (Arundo donax). Cuando la Confederación interviene sobre esta
especie, explica que su objetivo no es únicamente desbrozar, sino avanzar hacia
su erradicación y sustitución progresiva por vegetación autóctona de
ribera.
La CHJ recuerda, no obstante, que
la gestión general de las especies exóticas invasoras no corresponde a sus
competencias, aunque sí actúa sobre ellas cuando su eliminación forma parte de
proyectos propios de conservación, restauración fluvial o mejora de las masas
de agua.
En cuanto al reparto de
responsabilidades, el organismo señala que en determinados tramos urbanos las actuaciones corresponden a las
administraciones competentes en ordenación del territorio y urbanismo. Los
propios ayuntamientos pueden promover trabajos de conservación y mantenimiento,
previa tramitación ante la CHJ. Las autorizaciones concedidas tienen una vigencia de dos años, prorrogable por otros dos.
La reunión contó por parte de la
Confederación con su presidente, Miguel Polo;
la comisaria de Aguas, Cristina Sola,
y la consejera técnica de Presidencia, Laura Tanco.
Por la FVMP participaron su presidenta y alcaldesa de Xirivella, Paqui Bartual; el secretario general, Miguel Bailach, y la coordinadora de la Oficina
Técnica, Julia Colomer.
Ambas
instituciones se han comprometido a buscar nuevas fórmulas para mejorar la información sobre inundaciones que reciben los
ayuntamientos y organizar jornadas divulgativas y formativas
dirigidas tanto al personal técnico municipal como a la ciudadanía, incluyendo
las medidas contempladas en el Plan de
Gestión del Riesgo de Inundación (PGRI).




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