La Serranía y el Camp de Túria contarán con una oficina comarcal de la Diputació en Llíria para reforzar la asistencia a los municipios

La nueva sede prestará apoyo técnico, jurídico y económico a los ayuntamientos, especialmente a los más pequeños, dentro del Plan de Oficinas Comarcales de Asistencia a los Municipios.

La Serranía y el Camp de Túria serán dos de las grandes beneficiadas del nuevo Plan de Oficinas Comarcales de Asistencia a los Municipios impulsado por la Diputació de València, que tendrá en Llíria una de sus siete sedes estratégicas en la provincia. Esta oficina prestará servicio directo a ambas comarcas con el objetivo de reforzar el apoyo técnico y jurídico a los ayuntamientos, especialmente a aquellos con menos recursos.

La iniciativa ha sido presentada por el presidente de la Diputació, Vicent Mompó, y la vicepresidenta primera y responsable del área de Comarcalización, Natàlia Enguix, quien ha destacado que el plan supone “comarcalizar la Diputación” para garantizar que la asistencia técnica y jurídica llegue de forma eficaz a todos los municipios. Enguix ha subrayado que no basta con cumplir formalmente la obligación de asistencia, sino que debe hacerse con proximidad, eficacia y una visión estratégica que atienda las necesidades reales del territorio.

La vicepresidenta ha explicado que el proyecto recupera y amplía la iniciativa iniciada en 2017-2018, reforzando la presencia física de la institución en el territorio. Entre los ejes fundamentales del plan ha señalado la proximidad absoluta a los municipios más pequeños, la agilidad en la tramitación administrativa para dinamizar la economía local y la lucha contra el despoblamiento.

En el caso de Llíria, la oficina dará cobertura a dos comarcas con realidades diversas, donde conviven grandes cabeceras con municipios de menor tamaño que requieren asesoramiento profesional constante. El presidente Vicent Mompó ha afirmado que este plan encaja con el modelo de Diputación que se quiere consolidar: “una institución útil y abierta a los pueblos, que una a todo el territorio”, garantizando que la distancia geográfica no suponga una desventaja para acceder a servicios públicos de calidad.

El modelo se basa en la desconcentración real de servicios, extendiendo recursos hacia el territorio sin crear nuevos órganos políticos ni duplicar estructuras administrativas. La elección de Llíria responde a su condición de cabecera comarcal, su ubicación estratégica y su relevancia administrativa.

La sede integrará progresivamente servicios de arquitectura e ingeniería, así como asesoramiento jurídico y económico en materias como urbanismo, contratación pública y contabilidad, con el objetivo de evitar bloqueos en la gestión diaria de los ayuntamientos. Asimismo, actuará como motor de desarrollo socioeconómico mediante la gestión de subvenciones y la captación de fondos europeos.

El Plan de Oficinas Comarcales nace con carácter flexible, lo que permitirá ajustar y ampliar sus funciones en el futuro, incorporando áreas como información ciudadana, servicios vinculados a Igualdad o ingenierías especializadas, consolidando así un modelo de asistencia integral para los municipios de la Serranía y el Camp de Túria.

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