El viento provoca más de 30 millones en pérdidas en el campo valenciano
Las rachas de hasta 170 km/h registradas en las últimas semanas han causado graves daños en cítricos, aguacates e infraestructuras agrarias de Valencia y Castellón.
Las fuertes y persistentes rachas de viento registradas durante
las últimas semanas, que este fin de semana alcanzaron picos de hasta 170
kilómetros por hora, han provocado importantes estragos en el campo valenciano.
Según las estimaciones de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA),
las pérdidas superan ya los 30 millones de euros en el sector agrario de las provincias
de Valencia y Castellón.
Cítricos, los más afectados
Las producciones más perjudicadas son los cítricos y, en menor
medida, el aguacate. En numerosos huertos de mandarinas —especialmente de
variedades híbridas como Nadorcott, Tango, Orri y Spring Sunshine— y de
naranjas —Navels tardías, Sanguinelli y Valencia— se registran afecciones
superiores al 50% debido a la caída de frutos al suelo y a los daños por
‘rameado’.
El ‘rameado’ consiste en los golpes de las ramas sobre la fruta,
que dejan marcas en la piel. Aunque estos daños no alteran la calidad
organoléptica, sí provocan una depreciación comercial significativa. La
diferencia de precio entre una fruta destinada al mercado en fresco y otra
derivada a la industria del zumo puede alcanzar los 0,20 euros por kilo, lo que
en la práctica supone casi la mitad del valor en origen.
Impacto en el aguacate
En el caso del aguacate, los daños por caída y ‘rameado’ afectan
principalmente a la variedad Lamb Hass, ya que la variedad más temprana, Hass,
está prácticamente recolectada en la Comunitat Valenciana debido a la elevada
demanda.
La menor disponibilidad de producto, sumada al parón en la
recogida y comercialización en Andalucía y Marruecos por los últimos temporales
de lluvia, está contribuyendo a elevar los precios en origen. En algunos casos,
el aguacate ya se sitúa por encima de los 2,5 euros por kilo.
Daños estructurales y preocupación por
la brotación
AVA-ASAJA también ha detectado daños relevantes en explotaciones
agrarias, como rotura de ramas y troncos, caída de árboles —especialmente
plantones jóvenes—, arranque de injertos y desperfectos en invernaderos.
Asimismo, preocupa el viento seco de poniente por sus posibles
efectos sobre las hortalizas de temporada y la futura floración de los cultivos
leñosos. Si el viento adelanta la brotación y posteriormente regresan las bajas
temperaturas, podrían producirse heladas en los brotes tiernos, agravando las
pérdidas.
Petición de ayudas y refuerzo de la
vigilancia
Ante la magnitud de los daños, AVA-ASAJA ha solicitado a
Agroseguro que agilice las peritaciones por viento para que los productores
afectados puedan recibir cuanto antes las indemnizaciones correspondientes.
La organización agraria también reclama a las administraciones la
puesta en marcha de ayudas directas, medidas fiscales para los damnificados y
mejoras en el seguro agrario, con el fin de incluir el viento y otros riesgos
climáticos en pólizas más accesibles económicamente.
Por último, ante el temor de robos de naranjas caídas al suelo
para su venta en el mercado negro, especialmente destinadas a zumo o fruterías
de barrio, AVA-ASAJA insta a reforzar la vigilancia en los centros de recepción
y a exigir la documentación que garantice la trazabilidad de la fruta.






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