Descubren en La Puebla de Valverde restos de caballos, rinocerontes y dientes de sable de dos millones de años
El histórico yacimiento turolense recupera excavaciones tras 25 años y confirma su valor excepcional para conocer la fauna del Pleistoceno inferior
La
Puebla de Valverde (Teruel) vuelve a convertirse en uno de
los focos paleontológicos más importantes de Europa tras la recuperación de
excavaciones en su yacimiento, un enclave declarado Bien de Interés Cultural y
considerado una auténtica ventana al pasado de la Península Ibérica. La
Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis ha informado del hallazgo
de más de 200 fósiles de mamíferos, cifra que seguirá
aumentando a medida que avancen los trabajos.
Los restos recuperados —con una edad
estimada de dos millones de años, correspondiente al
Pleistoceno inferior— muestran que la biodiversidad de la zona era muy
diferente a la actual. Entre las especies identificadas se encuentran ciervos, caballos, gacelas e incluso rinocerontes,
con un grado de conservación excepcional. Eduardo Espílez, investigador de Dinópolis,
destaca que los fósiles “se distribuyen en varias capas y forman
concentraciones con la mayor parte de los huesos completos, paralelos a la
estratificación”.
Uno de los grandes protagonistas
del yacimiento es la Gazella
borbónica, una especie de la que este enclave ha proporcionado
el mayor número de restos de toda Europa, incluyendo
cráneos, mandíbulas, maxilares y extremidades. También destaca la presencia del
caballo Equus stenonis, de tamaño similar a las cebras
actuales, cuyos huesos articulados revelan momentos de vida congelados en el
tiempo. A ello se suman fósiles de rinocerontes —como un fémur y varias
vértebras— y abundante material de cérvidos.
Un yacimiento con historia y
diversidad excepcional
El yacimiento de La Puebla de
Valverde se explora desde 1963, pero durante más
de 25 años no se realizaron excavaciones in situ, hasta que en
2025 la Fundación Dinópolis retomó los trabajos gracias al Departamento de
Medio Ambiente y Turismo del Gobierno de Aragón.
La investigadora Gema Siliceo, de
la Fundación Dinópolis y ARAID, recuerda que desde las primeras actuaciones se
han identificado más de 20 taxones de
mamíferos y tres tipos de aves, convirtiéndolo en un lugar
clave para estudiar la fauna del Pleistoceno. Entre los hallazgos históricos destacan
restos del primate Paradolichopithecus,
similar a los papiones modernos; un félido
dientes de sable; un guepardo
gigante y dos grandes especies de hiena, lo que confirma una
compleja red de depredadores y herbívoros en la zona hace dos millones de años.
Valor científico y motor
socioeconómico
El director de la Fundación
Dinópolis, Alberto Cobos, subraya que esta riqueza fósil es
la razón por la que se ha apostado por reabrir una nueva etapa de excavaciones.
Todos los restos recuperados serán custodiados y estudiados en el Museo Aragonés de Paleontología en Teruel.
Cobos destaca que el yacimiento no
solo tiene un enorme valor científico, sino también socioeconómico
para la provincia: “La Puebla de Valverde es un elemento clave para el
desarrollo científico en general y para el impulso económico de Teruel en
particular”.
Las excavaciones continúan, y cada
nuevo fósil hallado amplía la historia natural de la Península Ibérica,
proyectando a Teruel como territorio de referencia internacional en
paleontología.







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