La gripe aviar obliga a confinar las gallinas de corral en 138 municipios valencianos
La medida afecta tanto a granjas comerciales como a pequeñas explotaciones domésticas para evitar el contacto con aves migratorias
El Ministerio de Agricultura ha ordenado el confinamiento inmediato de las aves de corral en 1.199 municipios españoles, entre ellos 138 de la Comunitat Valenciana, como medida de prevención frente a la expansión de la gripe aviar. A partir de este lunes 10 de noviembre, todas las aves deberán permanecer encerradas y bajo techo, tanto en granjas comerciales como en pequeñas explotaciones domésticas.
El objetivo de esta restricción es evitar el contacto con aves silvestres, especialmente durante el periodo de migraciones desde el norte de Europa hacia el sur, cuando las bajas temperaturas incrementan el riesgo de transmisión del virus.
Los municipios incluidos en la medida se encuentran en zonas de especial riesgo, principalmente costeras y próximas a humedales, lugares habituales de paso de las aves migratorias que pueden portar la enfermedad.
Aunque la gripe aviar no representa un peligro general para las personas, las autoridades sanitarias recomiendan mantener la calma y garantizan que el consumo de carne y huevos sigue siendo completamente seguro, siempre que los productos se cocinen adecuadamente (fritos, guisados o hervidos).
Control estricto y sacrificio preventivo
El Ministerio y las comunidades autónomas han reforzado la vigilancia en granjas, mataderos y centros de distribución, y ante cualquier positivo se procederá al sacrificio inmediato de toda la cabaña afectada. Estas medidas buscan contener el virus y evitar un impacto económico grave en el sector agroalimentario.
De hecho, ya se están notando incrementos en el precio de los huevos, aunque por el momento no hay problemas de desabastecimiento. El confinamiento también supone la suspensión temporal de certámenes ganaderos y ferias de aves, así como la prohibición de criar pollos y gallinas junto a patos o gansos.
En aquellos casos donde no se disponga de naves cerradas, se permitirá instalar cubiertas de malla metálica para impedir la entrada de aves silvestres. Además, los comederos y bebederos deberán situarse en espacios protegidos.
Estas medidas, aunque necesarias, plantean un reto al modelo de cría en libertad, promovido en los últimos años por razones de bienestar animal. No obstante, las autoridades insisten en que la prioridad actual es proteger la salud pública y garantizar la seguridad alimentaria.






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