Un solo guardia civil para todo: denuncian el colapso operativo en el cuartel de Llíria

La asociación de guardias civiles alerta sobre la precariedad en varios acuartelamientos de la provincia de València y exige una actuación inmediata

La Asociación Profesional de la Guardia Civil, Jucil, ha denunciado públicamente las condiciones insalubres, inseguras y precarias en las que siguen trabajando numerosos agentes en cuarteles de la provincia de València afectados por la DANA del pasado octubre de 2024. En el caso del puesto de Llíria, la situación ha sido calificada de “inadmisible”, ya que en repetidas ocasiones un solo guardia civil se ve obligado a asumir simultáneamente la atención al público, la toma de denuncias, la vigilancia de calabozos y la custodia de detenidos.

Según la entidad, esta sobrecarga operativa no solo compromete la eficacia del servicio, sino que pone en riesgo la seguridad de los agentes y vulnera derechos fundamentales, especialmente en el trato con víctimas. “Las denuncias por violencia de género, agresiones sexuales o desapariciones se recogen sin privacidad ni medios técnicos adecuados, como escáneres o impresoras, lo que agudiza el colapso”, denuncian.

Oficinas en furgonetas y armas en la calle
La situación no es exclusiva de Llíria. En Paiporta, el servicio de Intervención de Armas opera en una furgoneta estacionada en plena vía pública, sin ventilación adecuada y con la puerta abierta, lo que obliga a manipular armamento al aire libre y en condiciones de seguridad muy deficientes. Las armas, según detalla el comunicado, llegan a depositarse en el suelo del vehículo o en la calle, ante la mirada de los viandantes.

Aunque se ha barajado trasladar la unidad a otras dependencias, como en el caso de Albal, la falta de un armero obliga al transporte diario de las armas, lo que, según Jucil, incrementa los riesgos para usuarios y personal uniformado.

Otros cuarteles afectados: sin avances ni calendario claro
Jucil ha enumerado otras localidades con acuartelamientos afectados por la DANA, como Alfafar, Benaguasil, Chiva, Llombai, Requena y Utiel, donde persisten problemas de humedades, deterioros estructurales y carencias en la adaptación de instalaciones a la normativa. A pesar del reconocimiento oficial de los daños por parte de la Dirección General de la Guardia Civil, no se ha ofrecido un calendario de ejecución ni evidencias de avances tangibles, denuncian.

Falta de respuesta institucional
La asociación lamenta una “sensación generalizada de abandono institucional” y denuncia la opacidad de los plazos y la falta de medidas preventivas. Por ello, exige al Ministerio del Interior y a la Dirección General de la Guardia Civil una actuación urgente, transparente y coordinada, que garantice tanto las condiciones laborales de los agentes como el servicio digno que merece la ciudadanía.

Por el momento, la Comandancia Provincial de València no se ha pronunciado al respecto.

 


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