La cucaracha americana avanza sin control por la Comunidad Valenciana
El insecto tropical ha colonizado gran parte de la Comunidad Valenciana y se expande por las ciudades del litoral, impulsado por el calor, la humedad y la red urbana de alcantarillado
La Periplaneta americana, más conocida como cucaracha
americana, ya está presente en el 90 % de las
provincias españolas, según un estudio reciente publicado por
la Asociación Española de Entomología. El informe confirma su expansión
imparable por el arco mediterráneo,
donde el clima cálido y húmedo, sumado a las infraestructuras urbanas, ha favorecido su
consolidación en zonas como Valencia,
Castellón, Alicante, Murcia, Málaga o Tarragona.
El estudio
revela que esta especie, originaria del África tropical pero descrita desde
América, fue detectada por primera vez en Valencia en
1918, y desde entonces su avance ha sido constante.
Actualmente, más de 1.000 municipios españoles
han registrado infestaciones, sobre todo en entornos urbanos, redes de
saneamiento, trasteros, locales comerciales y patios de vecindad. La cucaracha
americana es más grande, resistente y longeva
que otras especies como la oriental o la germánica, y puede llegar a volar en
condiciones cálidas.
Un riesgo sanitario en crecimiento
Su capacidad
para acceder a los edificios desde el alcantarillado y sobrevivir en
condiciones hostiles la ha convertido en una plaga
especialmente difícil de erradicar, señalan fuentes de empresas
de control de plagas. Además de ser una presencia desagradable, representa un riesgo sanitario, ya que puede transmitir bacterias, virus y alérgenos al entrar
en contacto con alimentos y superficies domésticas.
En la Comunidad Valenciana, los profesionales del sector
alertan del aumento de avisos en los últimos años, sobre todo en verano y en zonas cercanas a los centros históricos o antiguas
redes de alcantarillado. Municipios como Valencia, Elche,
Castelló de la Plana o Gandía han intensificado en los últimos veranos las
campañas de fumigación preventiva, aunque los expertos recuerdan que no basta
con tratamientos puntuales.
Una amenaza silenciosa en expansión
La aparición
de especies similares como la Periplaneta
australasiae o la P. lateralis,
ambas también detectadas ya en el arco mediterráneo, complica aún más el
panorama. La presencia simultánea de varias especies invasoras exige mayor coordinación institucional y una estrategia nacional que, de momento, España no
ha implementado de forma sistemática, a diferencia de países como Irlanda o Portugal, donde existen planes
específicos para frenar estas plagas.
Ricardo
Urrestarazu, profesor de Política Económica en la Universidad de Málaga,
subraya que la falta de medidas públicas
coordinadas está dejando el problema en manos de la iniciativa privada,
y advierte de que la expansión de esta plaga puede suponer un coste elevado a medio plazo, no solo en términos
económicos, sino también para la salud pública.
Campañas de concienciación, digitalización de datos sobre
infestaciones y refuerzo del control en infraestructuras urbanas son algunas de las líneas de actuación que recomiendan los
expertos para frenar el avance de esta cucaracha que, silenciosamente, ha
conquistado ya buena parte del litoral mediterráneo español.






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