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Balsas y tendidos eléctricos, riesgo mortal para la fauna local

Búhos, buitres, cornejas, tejones, garduñas… los agentes medioambientales se encuentran a su paso decenas de cadáveres en una situación medioambiental insostenible

Hay imágenes cuya difusión, por mucho que cueste digerirlas, puede ser el camino para que las autoridades competentes se pongan manos a la obra para dar solución a una problemática que, en muchas ocasiones no está a la vista, pero que se está llevando por delante cientos de vidas.

Cada semana mueren decenas de animales bien electrocutados en tendidos eléctricos o ahogados en canales y balsas de riego cuyos cadáveres son recogidos por los agentes medioambientales. Una situación que se está agravando en las zonas de interior y que requiere de una intervención institucional inmediata.

Y para prueba varios botones de muestra. El pasado 25 de junio fueron recogidas tres cornejas electrocutadas en Utiel y un búho real en Caudete de las Fuentes (el cuarto búho en el mismo apoyo) y más de una docena en 3 kilómetros a la redonda.

El 24 de junio, un día antes, los agentes recogieron un pollo de ratonero electrocutado (bajado por personal de Ibedrola) en uno de sus primeros vuelos en Fuenterrobles y un buitre, una paloma y una corneja en apoyos eléctricos en Utiel.

Además se recogió el cadáver de un colirrojo tizón por choque contra una cristalera de una pista de pádel.

El 13 de junio fueron levantados los cadáveres de 3 buitres leonados en tendido eléctrico en Utiel.

“En los últimos 2 años, cerca de 40 cadáveres de fauna electrocutada en este paraje, destacan especies protegidas: 14 buitres leonados, 1 ratonero, 4 búhos reales...”, explican los agentes medioambientales.

El 16 de junio fueron localizados restos de 18 cadáveres (tejones, garduñas, culebras...) en una balsa de Sinarcas que estaba vacía pero que aún así continúan siendo una trampa mortal. Los agentes instalaron una rampa provisional para permitir la salida de los animales y el propietario de la misma instaló por su parte una rampa más segura y duradera que permitirá la salida de cualquier ejemplar que caiga a la balsa.

El 31 de marzo se hallaron en Venta del Moro los cadáveres de 1 gato montés, 5 zorros y 2 sapos corredores, en una balsa con paredes de lona.

Una situación, como decimos, insostenible que día a día se agrava y que está suponiendo un “holocausto” para la fauna local al que hay que poner freno cuanto antes.

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