domingo, 29 de marzo de 2020

“No soy segundo residente del pueblo. Yo soy de mi pueblo, como vosotros”


+ TURIA | Trasladamos la carta de un lector (omitimos nombre y municipio) sobre la situación de los segundos residentes en este estado de alarma | “Si no puedo ir al pueblo, además de amenazas de llamadas a la Guardia Civil, espero que se me cancelen los impuestos correspondientes de IBI, basuras, etc… durante este tiempo que dure el Estado de Alarma”
A.T.R | Vaya por delante, en esta carta que redacto con dolor, que ni por un momento he dudado de que no tengo que viajar a mi pueblo. Ni en fin de semana, ni en Semana Santa ni para pasar la cuarentena en una vivienda mucho más cómoda (entiéndase la comodidad en un corral interno en el que podría sentarme a tomar el sol en lugar de estar encerrado en mi piso de Valencia). 

Soy consciente, como la mayoría, que somos o podemos ser bombas de relojería en caso de portar el coronavirus a poblaciones rurales donde la mayoría de sus vecinos superan los 80 años y por tanto se encuentran en máximo riesgo. Y por ello, insisto, ni se me ocurre acercarme por mi pueblo.
Eso sí, lo recalco.  MI PUEBLO. Porque parece que los que vivimos en la ciudad (recuerdo que la mayoría tuvimos que emigrar contra nuestra voluntad) no somos del pueblo. Lo somos. Como los que más. Como los primeros.
Entiendo mi pueblo como un gran árbol que extiende sus raíces por cientos de tierras, que a través de ellas llevan ese sentimiento de pertenencia, más allá de la residencia puntual. Pues muchos estamos deseando jubilarnos y regresar (por fin) al lugar de donde nunca debimos salir.
Por esto mismo, por ese profundo sentimiento de pertenencia que tengo a MI pueblo, me duele sobremanera que vecinos y ayuntamientos carguen contra mí. Compruebo con amargura que a mí, ‘hijo del pueblo’, repito, como el que más, se me bautiza como ‘segundo residente’. Y veo que casi tal nombre está pasando a ser un insulto. Yo me lo tomo como tal. No soy segundo residente de ningún pueblo. Soy de mi pueblo. Aunque no viva allí por avatares de la vida.
De ahí que me duela tantísimo bandos municipales con amenazas soslayadas, o directas sin ningún tapujo, en los que incluso invitan a los vecinos, a los primeros residentes (que parecen ser en este caso ciudadanos de primera), a denunciar a la Guardia Civil a los segundos residentes.
Sin percatarse de que están lanzando a una parte del pueblo contra la otra. Porque todos somos “el pueblo”.
Entiendo que, al igual que se piden ayudas económicas a todos los niveles, dado que yo no puedo acudir al pueblo (insisto, ni acudiré asumiendo mi responsabilidad), se me cancelen los impuestos correspondientes de IBI, basuras, etc… durante este tiempo que dure el Estado de Alarma.
Jamás pensé que me vería en la tesitura de escribir tal cosa. Pero el dolor que me produce la situación es más grande que mi vergüenza.
Gracias a todos por vuestra atención.
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