miércoles, 26 de febrero de 2020

Las zonas rurales reclaman comedores escolares de calidad


+ TURIA | Villar del Arzobispo acogerá unas jornadas sobre comedores escolares para promocionar una alimentación escolar saludable y vinculada al territorio
Las jornadas de impulso de los comedores escolares de calidad en el mundo rural persiguen concienciar acerca del importante papel para la conciliación que juegan los comedores escolares en los pueblos y reivindicar el consumo de alimentos locales y de temporada como motor de desarrollo económico de las zonas rurales.

Las jornadas están impulsadas por la organización Justicia Alimentaria, en colaboración con FAMPAValència, CERAI, Ecologistas en Acción, El Llibrell, los Ayuntamientos de Potries, Villar del Arzobispo y Castielfabib, y la Mancomunidad del Rincón de Ademuz, y cuenta con la financiación de la Conselleria de Cooperació de la GVA.
La falta de comedor escolar en las zonas rurales tiene una doble incidencia sobre la despoblación rural. Por un lado, el comedor escolar es un elemento clave para la conciliación de la vida familiar y laboral de un gran número familias. Sin embargo, muchos colegios de zonas rurales carecen de un comedor de calidad, que es sustituido por aulas donde las niñas y los niños comen de tupper o por caterings que no incorporan la sostenibilidad alimentaria. La reducida cantidad de comensales hace que la gestión del comedor sea deficitaria y por tanto, poco interesante para administraciones y empresas de restauración colectiva. La dificultad para conciliar trabajo y familia contribuye de manera decisiva al fenómeno de la España vaciada.
Por otro lado, la ausencia de comedores escolares y el empleo de alimentos kilométricos en las cocinas de los caterings están también relacionados con el abandono de las actividades productivas en nuestros pueblos. Experiencias como la del Ayuntamiento de Orduña mostrarán como la compra pública de alimentos locales y ecológicos desde los colegios favorece la viabilidad de las actividades productivas y la fijación de la población al territorio. Son precisamente las zonas rurales, todavía vinculadas a la agricultura y la ganadería, las que pueden abastecer a sus colegios de alimentos de gran calidad. Esa es también la apuesta de Menjadors Sostenibles a les Escoles Rurals, una iniciativa que pretende impulsar el consumo de alimentos ecológicos y locales en los comedores escolares de La Safor-La Vall d’Albaida. Tal como afirma Marta Feliu, cocinera agroecológica y promotora del proyecto, “para mantener un mundo rural vivo es necesaria una alimentación vinculada al territorio”.
Las jornadas contarán con la participación de las organizaciones Justicia Alimentaria y CERAI, que justificarán la necesidad de un cambio alimentario frente al sistema industrial globalizado y hablarán de las oportunidades que ofrecen los comedores escolares para transitar a un sistema alimentario más sano y sostenible. También de la necesidad de generar espacios de reflexión, diálogo y participación en torno a la alimentación escolar, con participación de toda la comunidad educativa y un papel muy importante de las familias.
Precisamente por el papel clave que están jugando las familias en el proceso hacia comedores de mayor calidad, la jornada contará con la participación de FAMPA València y FAPA Ourense. FAMPA Valencia describirá lo que la organización de madres y padres considera un comedor de calidad y FAPA Ourense contará cómo las familias se han hecho cargo de la gestión del servicio de comedor de casi veinte centros. El comedor escolar tiene un papel clave en el aprendizaje de hábitos alimentarios del alumnado, pues en él realizan la principal comida durante gran parte del año. Una tercera parte de los niños y adolescentes de la Comunitat Valenciana padece sobrepeso u obesidad, lo que el Colegio de Dietistas y Nutricionistas relaciona con la alimentación en los colegios: la escasa proporción de verduras y alimentos frescos, el abuso de proteína animal y de mala calidad, el exceso de frituras, conservas y congelados, así como abundancia de productos procesados y azucarados, son una problemática común en los comedores escolares.
Las jornadas pretenden visibilizar los vínculos que hay entre el comedor escolar y la salud, la agricultura local, la cocina saludable, el territorio, la educación en valores y la vida en los pueblos. Las puertas están abiertas a la participación de todas las personas que de alguna manera están relacionadas con la alimentación escolar, y por eso se han convocado a familias, profesorado, ayuntamientos, centros de salud, agricultores/as y ganaderos/as. Las jornadas concluirán con un taller que persigue construir participativamente estrategias para mejorar la alimentación escolar en esas comarcas.


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