domingo, 27 de octubre de 2019

La suciedad invade el Parque Fluvial del Túria a su paso por Riba-roja

+ TURIA | El alcalde, Robert Raga, exige una reunión con la Conselleria de Mireia Mollà para corregir el abandono
El Ayuntamiento de Riba-roja de Túria se ha plantado. Denuncia el estado de abandono y suciedad que presenta el Parc Fluvial del Túria en el tramo que atraviesa este término municipal desde hace meses y urge a la Conselleria de Medio Ambiente a una reunión urgente para que acondicione las áreas afectadas y repare los desperfectos hallados.

Tal como informa el diario Levante, un informe municipal elaborado por los técnicos del Ayuntamiento de Riba-roja ha detectado numerosos focos de suciedad, basuras y desperfectos a lo largo de los 9,8 kilómetros del parque que transcurren sobre este término municipal que bordea el curso del río a lo largor de una pista ciclo peatonal. En total, el parque consta de 27 kilómetros desde el Parque de Cabecera en València hasta Vilamarxant.
Debido al estado, el ayuntamiento exige que la conselleria que dirige Mireia Mollà analice el estado de este tramo. Además, el consistorio de Robert Raga (recién elegido presidente del Consorcio Valencia Interior) convocará la junta de la Asociación de Municipios Vinculados al Parque Natural del Túria para unificar criterios de actuación.
El estudio describe de forma pormenorizada la situación que presentan actualmente los siete tramos en los que se dividen los cerca de 10 kilómetros de longitud, en especial las siete pasarelas que sirven para cruzar el río Túria en cada tramo y se centra en los inconvenientes que supone el abandono para los usuarios del parque y para los vehículos de mantenimiento y emergencia.
De hecho, en el tramo que discurre entre Els Pous y la Presa el camino de acceso se halla en muy mal estado debido a la erosión por la lluvia, lo que dificulta notablemente el paso de los vehículos los vehículos que mantienen el parque. Además, la cadena que corta el paso a turismos ha desparecido y deja expedido el camino en un área invadido por las cañas.
La presencia de basuras, residuos sólidos, botellas, latas, colchones o sillas es habitual en alguno de los tramos. Vertederos improvisados que suponen una agresión al entorno natural pero también generan riesgos de incendio en la zona y que en caso de producirse, los vehículos de emergencias no podrían acceder hasta la zona.
Las traviesas de los puentes colgantes también presentan desperfectos, con el peligro que supone para peatones y ciclistas. A las pasarelas se unen las deficiencias que presentan las señales de acceso, pintadas o volcadas en ciertos puntos del tramo.
Por último, cabe señalar la proliferación de la vegetación entre la Explanada y el Motor Mas del Conde, que invade el camino y los cuatro accesos de emergencia permiten la presencia de vehículos no autorizados en verano.

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