sábado, 7 de septiembre de 2019

La nueva moda veraniega: “reventar” fiestas en los pueblos


+ TURIA | Peleas tumultuarias, drogas y comas etílicos: la lacra de las fiestas de los pueblos en Valencia | La Policía ha detectado que algunos grupos se organizan a través de redes sociales
Grupos violentos armados, peleas tumultuarias, comas etílicos y robos. Las fiestas populares de algunos pueblos de la provincia de Valencia se han convertido en el particular «campo de batalla» de grupos de jóvenes que quedan a través de las redes sociales para «reventar» los festejos.

Tal como detalla el diario ABC, uno de los casos más graves se registró el pasado fin de semana en la localidad de Quart de Poblet. Allí, el Ayuntamiento suspendió las «macrodiscotecas» previstas en el programa oficial de actos.
A pesar del refuerzo del dispositivo de seguridad desplegado por la Policía Local y la Policía Nacional -que cuenta con las competencias en el municipio- se detectaron «grupos violentos y con armas blancas que se habían organizado a través de las redes sociales, así como robos, casos de tráfico de drogas, vandalismo y comas etílicos». El despliegue de ambos cuerpos -con un total de siete patrullas- evitó males mayores en la «macrodiscoteca» celebrada el pasado sábado, que se convirtió en la última de las fiestas de la localidad.
El caso de Quart de Poblet no resulta una excepción. La Policía detectó que los jóvenes que protagonizan los altercados proceden de otras poblaciones del área metropolitana de Valencia. Una suerte de grupos itinerantes que se citan al calor de los festejos populares que proliferan durante el verano.
Así, durante el mes de julio se registraron sendas reyertas multitudinarias en las discomóviles celebradas en Aldaya -el primer día de las fiestas patronales- y en Albal. En este caso, al igual que sucedió en Quart de Poblet, el Ayuntamiento canceló el resto de macrodiscotecas tras una pelea masiva en la que se vieron implicadas más de un centenar de personas y que se saldó con cuatro heridos de diferentes consideración. La «fiesta» terminó, de hecho, con el lanzamiento de pedradas a los policías, que se vieron obligados a solicitar refuerzos del resto de la comarca.
El alcalde de Albal, Ramón Marí, decidió entonces suspender el resto de discomóviles bajo la premisa de que «la seguridad e integridad de las personas está por encima de todo».
La Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) reclama medios para hacer frente a este fenómeno
Apenas dos semanas antes, tres jóvenes fueron detenidos en el vecino municipio de Picaña por los delitos de agresión y resistencia a las Fuerzas de Seguridad en las fiestas patronales de la población. | LEER NOTICIA COMPLETA |


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