miércoles, 26 de junio de 2019

Los procesados por asesinar en Sot de Chera al hombre que los acogía se acusan entre ellos


+ TURIA | El Ministerio Público acusa a ambos de asesinato y reclama para cada uno de ellos 25 años de prisión y una indemnización de 60.000 euros para el hermano de la víctima
Un tribunal del jurado juzga desde este martes a dos jóvenes, de nacionalidades brasileña y portuguesa, acusados de asesinar a un hombre que les alojó en su casa, situada a las afueras de la localidad de Sot de Chera.

Según el relato de Fiscalía hecho público por Europa Press, ambos procesados planearon matar al dueño de la vivienda después de que este les echara y tiraron el cadáver a la piscina atado a una roca de 30 kilos.
En esta primera jornada, ambos procesados se han acusado mutuamente de acabar con la vida del fallecido, que en el momento de los hechos tenía 54 años. El Ministerio Público acusa a ambos de asesinato y reclama para cada uno de ellos 25 años de prisión y una indemnización de 60.000 euros para el hermano del finado.
Según el relato del fiscal, los dos procesados llegaron a la localidad de Sot de Chera, donde se instalaron en la vivienda de la víctima, que utilizaba como casa rural. Mantuvieron una buena relación con él y se ganaron su confianza, hasta que un día discutieron con él y este decidió que debían abandonar la finca, lo que ocurrió ese mismo día.
Los acusados se sentían traicionados y deseaban vengarse de lo que consideraban un mal comportamiento de este, por lo que idearon de común acuerdo acabar con su vida y planificaron volver a la finca y matarlo sin correr riesgos. Así, la noche del 1 de agosto de 2016, se presentaron en la casa y le golpearon en la cabeza de forma súbita y sorpresiva, por lo que el hombre perdió el conocimiento.
A continuación, le ahogaron con un trapo, le cerraron la boca con cinta aislante y le apretaron el cuello hasta que dejó de respirar y falleció. Acto seguido y con el fin de ocultar su crimen, ataron el cadáver con pies y manos ligados entre sí y a una piedra de 30 kilos, le taparon la cabeza con una bolsa de plástico y lo arrojaron al interior de la piscina.
Después, se llevaron numerosas pertenencias del fallecido y huyeron con su coche. Los dos acusados fueron detenidos en Portugal a finales de octubre de 2016 y traídos a España en virtud de una Orden Europea de Detención y Entrega.
El primero de los procesados en comparecer ha negado que el otro acusado fuera su pareja y ha sostenido que estaban en la casa de Sot de Chera trabajando en tareas de jardinería y mantenimiento. Ha asegurado que el otro acusado discutió fuertemente con la víctima y esta les echó de la casa. Días más tarde volvieron, entró su compañero a la vivienda y al salir únicamente le dijo que había robado el coche y que se tenían que volver a Portugal.
La versión del otro joven ha sido muy distinta. Ha asegurado que sí mantenía una relación con el otro acusado y que fue este quien contactó con el dueño de la casa a través de una web de "intercambio cultural", en la que buscaba un "local gay".
Ha relatado que un día el fallecido comenzó a decirles que se fueran de la finca y les echó "de mala manera". Sin embargo, ha afirmado que "jamás" le agredió y que cuando regresaron, días después, fue él quien se quedó fuera y su compañero quien entró a la casa. Al ver que no salían, ha relatado, accedió a la finca y vio que había luz en el cuarto de la piscina. Allí descubrió el cuerpo atado de la víctima y ha reconocido que ambos tiraron el cadáver a la piscina.
Finalmente, ha puesto de relieve que un compañero interno de la cárcel de Picassent, donde ambos acusados permanecen en prisión preventiva, le contó que el otro procesado había reconocido que el autor del crimen había sido él y que había ido a la casa a reclamar dinero a la víctima.

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