viernes, 28 de septiembre de 2018

“La juventud y la infancia están mentalmente ancladas a un momento de chancletas que huelen a río”


+ TURIA | El escritor serrano Amadeo Laborda nos acerca su segunda novela, ‘Zambuch’, que saldrá a la venta este mes de octubre | “La novela es un poema largo”
Su anterior novela resultó todo un éxito. Con tres ediciones en apenas año y medio se convirtió en uno de los libros más vendidos del momento en el ámbito valenciano. Más de una veintena de presentaciones y su constante participación en ferias literarias encaramaron a Amadeo Laborda a un puesto de relevancia entre los autores de la tierra.
‘La memoria de tu nombre’ encumbró de un modo vertiginoso a este escritor revelación que ahora cuenta con el privilegio de suscitar el interés de un elevado número de lectores. En aquel momento su relato conmovió, tal y como señalaron otras firmas consagradas. La excelencia de su escritura le ha otorgado una merecida notoriedad y en ello sigue.

Ahora llega su segunda novela: ZAMBUCH. En esta ocasión se le abren las puertas a su distribución a nivel nacional con la editorial OléLibros.
Entre la primera y ésta, su segunda novela, ha habido ocasión para ser finalista en seis premios literarios de carácter internacional, incluso de resultar ganador del Certamen Internacional de Poesía Castillo de Cortegana con su poemario La piel de las cerezas. También de resultar elegido para participar en el homenaje a León Felipe que se celebró en el Ateneo Mercantil de Madrid el pasado 18 de septiembre, junto a otros autores de renombre, y de resultar seleccionado un texto suyo para formar parte de la antología poética que la institución madrileña publicará próximamente.
Conversamos con el autor pedralbino para conocer de su persona y de su reciente obra, que se presentará al público en el Ateneo Mercantil de Valencia el próximo día 18 de octubre, a las siete y media de la tarde, con la participación de destacados autores como la escritora Mar Busquets y el poeta y presentador de TVE Ferran Garrido, junto al editor Toni Alcolea.

Amadeo, ¿qué aporta de novedoso este libro?
En Zambuch todo resulta nuevo, al tiempo de estar cargado con los abalorios del recuerdo y de todo aquello que pone sobre la mesa el sacacorchos de la memoria. Respecto a la anterior novela, perdura la evocación de otro tiempo. Sin embargo, a ello se suma como elemento renovador el romanticismo de la juventud y una carga poética y reflexiva de mayor calado. Esta novela está construida desde ese lirismo y ese ejercicio del pensamiento que la pueden hacer parecer un poema largo. En parte lo es. El fetichismo de lo recordado viene a poner lindes a la historia y a llenarla de matices descoloridos y de fotos viejas. El relato trata del amor hacia lo ausente. No es otra cosa que una postal de lo perdido y de las personas ya distantes, algo semejante a un álbum de ausencias.
¿Por qué lo rural como escenario de los hechos?
 El pueblo y el verano juegan un papel muy importante en la narración del pasado. En aquel tiempo todo era verano. La juventud, al igual que la infancia, están mentalmente ancladas a un momento de chancletas que huelen a río, a un instante de cangrejeras con piedrecitas atascadas en las suelas. No se me hace concebible escribir de ese tiempo sin que el texto se llene de toallas y verbenas. En la cabeza del lector pasa tres cuartos de lo mismo. Sus diecisiete años, o los veintipocos, están alojados en una memoria de bicicletas y la edad habita un espacio acotado por las estrellas fugaces y los cines de verano. El territorio y los rasgos agrestes del secano suponen las coordenadas en las que se mueven personajes y situaciones. La ciudad también aparece por el relato como un incómodo escenario de presente y de algún modo como la realidad desdibujada de ese tiempo prehistórico y amable.
En cuanto al contenido de ZAMBUCH, ¿es realidad o ficción?
La ficción tiene siempre mayor sentido que la realidad. Una verdad hecha de embustes no es menos cierta si encaja en la propia verdad del lector. De eso se trata. El texto está construido desde la ficción, pero viene a ser coincidente con el libro que lleva escrito por su cabeza cada lector. En ocasiones hay tantas verdades como lecturas se puedan dar.
¿Cómo se podría definir su estilo?
Creo que la narración desde lo descriptivo cuenta con la eficaz trampa de convocar desde los sentidos aquello que, a través de dichos sentidos, se formó en nuestro conocimiento. Los olores o sonidos se quedan a vivir en una parte del hipotálamo cuyo camino conoce la escritura. Las palabras cuentan con una carga de vivencias a sus espaldas y ciertas palabras representan un instante disecado. De ahí mi interés por narrar desde lo sensitivo, desde la bondad de lo pequeño y partiendo de la grandeza de lo cotidiano. En cada uno de nosotros no hay otra cosa que un conglomerado de pequeñeces, de minucias que se ensanchan con el paso de los años para dar de comer al recuerdo. La carga poética de mis textos es un intento de abrir puertas y ventanas a lo que nos conmueve. No me preocupa tanto lo que se cuenta sino el cómo se cuenta.
¿De qué manera se va a realizar la difusión de esta nueva novela?
 Inicialmente Zambuch se presentará en Valencia, en el Ateneo Mercantil y en diversas librerías de grandes superficies. Luego se repetirá una parte de las diferentes localidades en las que ya fue anteriormente presentada La memoria de tu nombre. En ese sentido se han fijado fechas en Pedralba para el 27 de octubre y en el Castillo de Alaquàs para mitad de noviembre, a lo cual iremos sumando diversas otras. Posteriormente se efectuará su presentación en Madrid y en alguna otra importante ciudad de la geografía nacional. El que el libro contenga hasta media docena de relatos que han resultado finalistas en diversos certámenes internacionales ha facilitado mucho las cosas y ha acrecentado el interés favorable de la crítica. En cualquier caso, no deseo perder contacto con el contexto natural del libro, que son los pueblos y sus gentes, si bien el andar por las ciudades hablando de las cosas y de los personajes de pueblo es hacer una firme apuesta por lo rural. Todos llevamos un pueblo dentro y cada urbanita posiblemente aún más. Mis libros intentan construir un pueblo que es la suma de todos esos pueblos, con una plaza grande que es la literatura.



No hay comentarios:

Publicar un comentario