jueves, 18 de enero de 2018

Los regantes del Júcar piden autorización a la CHJ para explotar los pozos de sequía

+ TURIA | La escasez de lluvias en invierno agudiza la crisis y anticipa un período estival con todavía más dificultades en los embalses
La situación de los embalses valencianos por culpa de la sequía es crítica y, a la vista de las escasas lluvias que han caído en este inicio de 2018 –en los próximos días tampoco se espera que cambie el panorama–, tiene visos de que irá todavía a peor.

Por ello, los regantes de la cuenca del Júcar ya han iniciado los trámites para solicitar la autorización a la Comisaría de Aguas –dependiente de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ)– para poder utilizar los pozos de uso extraordinario para situación de sequía, según confirmó ayer a Levante-EMV Juan Valero, secretario general de la Unidad Sindical de Usuarios del Júcar (USUJ). Esta medida se sumaría a las restricciones de hasta el 20 % que ya se adoptaron a finales de 2017 en los riegos de regadío en el sistema Júcar-Turia.
Los últimos datos ofrecidos por el Ministerio de Medio Ambiente señalan que los embalses de la cuenca del Júcar se encuentran al 25,5 % tras subir apenas una décima en la última semana (852 hm3 sobre 3.337). Tan solo la cuenca del Segura, con un 14,9 % tras subir tres décimas la semana pasada, presenta peores registros (170 hm3 sobre 3.337).

Estas cifras son muy inferiores a las de enero del año pasado, cuando la cuenca del Júcar disponía de 1.087 hm3 embalsados y la del Segura, de 320. El panorama es aún más sangrante comparado con la media de los últimos diez años: 1.315 hm3 en el Júcar y 504 en el Segura. Y eso en una época en la que, en teoría, los embalses deberían estar recogiendo agua de cara a los críticos meses estivales. LEER NOTICIA COMPLETA

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