Los regantes del Júcar piden autorización a la CHJ para explotar los pozos de sequía
+ TURIA | La escasez
de lluvias en invierno agudiza la crisis y anticipa un período estival con
todavía más dificultades en los embalses
La situación de los embalses valencianos por culpa
de la sequía es crítica y, a la vista de las escasas lluvias que han caído en
este inicio de 2018 –en los próximos días tampoco se espera que cambie el
panorama–, tiene visos de que irá todavía a peor.
Por ello, los regantes de la cuenca del Júcar ya
han iniciado los trámites para solicitar la autorización a la Comisaría de
Aguas –dependiente de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ)– para poder
utilizar los pozos de uso extraordinario para situación de sequía, según confirmó ayer a Levante-EMV Juan Valero, secretario general de la
Unidad Sindical de Usuarios del Júcar (USUJ). Esta medida se sumaría a las
restricciones de hasta el 20 % que ya se adoptaron a finales de 2017 en los
riegos de regadío en el sistema Júcar-Turia.
Los últimos datos ofrecidos por el Ministerio de
Medio Ambiente señalan que los embalses de la cuenca del Júcar se encuentran al
25,5 % tras subir apenas una décima en la última semana (852 hm3 sobre 3.337).
Tan solo la cuenca del Segura, con un 14,9 % tras subir tres décimas la semana
pasada, presenta peores registros (170 hm3 sobre 3.337).
Estas cifras son muy inferiores a las de enero del
año pasado, cuando la cuenca del Júcar disponía de 1.087 hm3 embalsados y la
del Segura, de 320. El panorama es aún más sangrante comparado con la media de
los últimos diez años: 1.315 hm3 en el Júcar y 504 en el Segura. Y eso en una época
en la que, en teoría, los embalses deberían estar recogiendo agua de cara a los
críticos meses estivales. LEER NOTICIA COMPLETA






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