miércoles, 25 de octubre de 2017

Las parroquias de la Sierra y el Rincón ayudan a la construcción de una iglesia destruida por un terremoto en Ecuador

+ TURIA | En el proyecto de reconstrucción del templo de San Juan Bosco se involucraron las parroquias del arciprestazgo 19 “San Antonio Abad”, que integra las localidades de Ademuz, Villar del Arzobispo o Titaguas, entre otras, y que recogieron 6.000 euros
Ramón Peris, misionero valenciano en Ecuador. (FOTO : I. Miñana)
La parroquia de San Patricio de la ciudad ecuatoriana de Manta ha solicitado ayuda al Arzobispado de Valencia, a través de la Fundación Ad Gentes, para construir una capilla “en una zona periférica y pobre donde hay una comunidad con más de 200 niños de Catequesis y las celebraciones las hacemos en la calle”, según ha explicado el párroco, el misionero valenciano Ramón Peris.

La idea es “comprar el terreno, que pertenece a un banco, y construir una primera capilla de caña y luego ir mejorándola”, según Peris, que lleva más de diez años de misionero en Ecuador y que ha añadido que “las poblaciones crecen a un ritmo tan acelerado que no hay tiempo para construir las infraestructuras necesarias”.
Igualmente, también de la parroquia de San Patricio, que atiende a más de 50.000 personas en la ciudad portuaria de Manta, depende la iglesia de San Juan Bosco, que tuvo que ser derruida tras el terremoto que asoló Ecuador en abril de 2016 y en cuya reconstrucción colabora la Fundación Ad Gentes del Arzobispado.
“Los valencianos nos dan lo que tienen, no lo que les sobra”
En el proyecto de reconstrucción del templo de San Juan Bosco se involucraron las parroquias del arciprestazgo 19 “San Antonio Abad”, que integra las localidades de Ademuz, Villar del Arzobispo o Titaguas, entre otras, y que recogieron 6.000 euros.
Esta ayuda prestada “merece toda nuestra gratitud para los vecinos del Rincón de Ademuz, porque nos han dado lo que tienen, no lo que les sobra, al igual que agradecemos desde Manta el apoyo de toda la Archidiócesis y de la Fundación Ad Gentes” que este año destinará alrededor de 15.000 euros a este proyecto.
Además de agradecer toda la ayuda prestada, tanto el misionero como la Fundación Ad Gentes han remarcado que “es un proyecto que tardará años en poder ser finalizado, por eso necesitamos más apoyo económico para completar fases, con la dificultad añadida de tener que usar cimientos antisísmicos, que incrementa el coste”.
La iglesia San Juan Bosco de Manta quedó gravemente dañada durante el terremoto de 2016 y desde entonces las celebraciones organizadas por la parroquia se tienen que celebrar al aire libre en una cancha deportiva situada junto al templo.

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